31 julio 2019

CÓMO LA DIVISIÓN DE LA OPOSICIÓN LE REGALÓ LOS 2/3 AL MAS EN LAS ELECCIONES 2014


Carlos Rodrigo Zapata Cusicanqui 

Una de las aberraciones más notables de la actual disputa electoral está relacionada con la renuencia de la oposición a unirse. Dicha situación puede ocasionar que el MAS gane las elecciones en primera vuelta. La responsabilidad de los desmanes que puedan suscitarse en el país en los siguientes años, recaerá por supuesto en el autor o responsable primero que en la casi totalidad de los casos será el gobierno, pero tendrá un indeleble sello de complicidad y conspiración de toda la oposición, los unos por acción, los otros por omisión.

¡QUEDA CLARAMENTE EXPUESTA ESTA ADVERTENCIA!

A fin de ejemplificar el grado y la medida en que la división de la oposición le regala escaños y posiciones de poder al usurpador de derechos y libertades ciudadanas, valga el siguiente ejercicio, en el que se han recalculado los resultados de las elecciones 2014 bajo dos supuestos: 

1) todos los partidos de la oposición se unen y conforman un solo frente;
2) todos los votos que los electores emitieron en favor de las distintas fuerzas de oposición son asignados al frente unido de la oposición, según la idea del “voto útil”.


Bajo tales premisas y consideraciones, cabe entonces preguntarse, ¿cuáles hubieran sido los resultados el 2014 si toda la oposición se unía?
- La oposición habría obtenido 15 senadores, 4 más que con una oposición dividida
- La oposición habría obtenido 24 diputados plurinominales, una diferencia de -3.
- La oposición habría obtenido un total de 27 diputados uninominales, o sea 13 diputados adicionales a los que logró yendo dividida a las elecciones.



Con esos resultados:

- El MAS perdía sus 2/3, o sea:
    • habría perdido el control tanto de la Cámara de Senadores como de Diputados
    • perdía su aplanadora,
    • su licencia para imponer las leyes que se le antoje y
    • su licencia para ignorar a las minorías electorales.
- Todos los departamentos habrían obtenido Senadores de la oposición
- El MAS ya no habría arrasado en la representación uninominal
- Las diferencias entre mayoría y minoría se habrían reducido.


Oportuno es señalar que de acuerdo con los analistas de hace un lustro, las elecciones del 2014 estaban perdidas de antemano. Pese a ello, se estableció una alianza entre oriente y occidente, concretamente entre MDS de Rubén Costa y UN de Samuel Doria Medina que duró hasta el final y obtuvo el 24%. 

No obstante, pequeñas fuerzas prefirieron ir por su cuenta, con el resultado que dos de ellas – Partido Verde de Fernando Vargas y Movimiento Sin Miedo de Juan del Granado- no lograron ni el 3% indispensable para poder acceder a diputados plurinominales (la ley respeta a los senadores y uninominales, así los partidos no hayan alcanzado el 3% de los votos válidos) y el PC con Tuto Quiroga alcanzó el 9% de los votos, con lo que terminó por destruir la unidad de la oposición. 

Por ello es que Tuto Quiroga prefirió ni aparecerse en esta contienda electoral porque muchos de los platos rotos que se han acumulado en estos 5 años se deben a su capricho y empecinamiento. Ni los mayores esfuerzos por tratar de convencerlo que su planteamiento estaba completamente erróneo dieron ningún resultado entonces. Adjunto aquí mi intento personal por tratar de desanimarlo de su faena.

Si bien el escenario no daba como para vencer al oficialismo que nadaba en el Maná que hasta entonces había caído a raudales y tenía al país poco menos que anímicamente secuestrado -el hecho es que ganó las elecciones con el 61% de los votos- la unidad de la oposición habría podido cortarle las alas a sus apetitos de endiosamiento y control del poder total al evitar cuando menos que consiga los dos tercios de la ALP y controle ambas cámaras, como se puede apreciar de los datos presentados.

Si la experiencia del 2014 tampoco nos dice nada para reconfigurar las actuales estrategias de la oposición desbocada, entonces significa simplemente que nos estamos echando encima otros años más de este despotismo despistado y caótico en marcha que amenaza con sofocar todo intento de reconducción nacional por vías razonables, promisorias y sostenibles. 

De persistir este panorama profundamente desalentador, solo hay que desear que Dios nos encuentre confesados y con el testamento bajo el brazo, pues la suma de contradicciones, insuficiencias y falsedades que se pondrá en evidencia al día siguiente de las elecciones, llegará con una gran fuerza destructora.


Construyendo las bases materiales de la viabilidad nacional

Carlos Rodrigo Zapata C.
https://yapukamani.blogspot.com/2014/08/tuto-para-frenar-los-males-hay-que.html




15 julio 2019

¿ES IMAGINABLE LA UNIDAD ENTRE 'COMUNIDAD CIUDADANA' Y 'BOLIVIA DICE NO'?


Carlos Rodrigo Zapata C.

Al observar el debate nacional que se lleva a cabo a través de los diversos medios de comunicación de nuestro país, se puede apreciar que existen múltiples supuestos y malentendidos en la actual disputa electoral. 

El mayor supuesto aún no justificado es que todos los partidos participantes en la contienda electoral tendrían como norte de su actividad la preocupación por el país en su conjunto y que en ese entendido serían opositores de Evo Morales, el candidato que representa la violación de la Constitución y la usurpación del Estado de derecho. A partir de estos supuestos se asume adicionalmente que por tanto dichos partidos supuestamente opositores tendrían una base común para aliarse y enfrentar conjuntamente al oficialismo en esta hora aciaga para Bolivia. 



Lo que no se está entiendo es que hay diversos proyectos en marcha, que ponen el tema de Bolivia, o sea, el tema de enfrentar al usurpador del Estado de derecho, en segundo plano, por lo que la posibilidad de alianzas entre dichos frentes políticos son prácticamente inimaginables.

Veamos brevemente la situación de los partidos con alguna opción electoral para concentrarnos luego en los principales frentes opositores.

En el caso de Félix Patzi, por ejemplo, que calcula “estar en primer o segundo lugar” al final de la contienda, se puede percibir que su finalidad es eminentemente personalista, centrado en su deseo de figurar como candidato a la presidencia de Bolivia, por lo que toda otra consideración pasa a segundo plano.  Su enfoque del Tercer Sistema está tan poco desarrollado que resulta muy difícil emitir un juicio sobre su viabilidad o posible trascendencia. En suma, este frente no se “bajará” de la contienda en ningún caso, aunque la votación que reciba muy probablemente estará en torno al 3% a nivel nacional y muy probablemente le reste más votos al oficialismo que a algún otro frente político. 

La opción de Víctor Hugo Cárdenas con la UCS no luce mucho mejor. Resulta sorprendente que un hombre de la trayectoria política de su candidato se haya lanzado a la contienda apoyado por un partido de cuño neoliberal que se consideraba ya retirado de la arena política, con el cual seguramente no tiene más afinidad que el deseo común de poner un pie en la ALP. Da la impresión que ha pesado más la inquina que Cárdenas le tiene a Mesa que su posibilidad de lograr algún resultado interesante. Es probable que sobrepase raspando el 3% gracias a su alianza con los cristianos evangélicos, aunque ello será a costa de restar votos a los otros frentes políticos, situación que contribuye a favorecer al candidato de la usurpación democrática.

La situación en el caso Comunidad Ciudadana ( CC ) y Bolivia dice No (BdNO) es más compleja, en especial debido tanto a la votación que puede lograr cada uno de dichos frentes, como por su posicionamiento en la contienda electoral y su postura en relación al oficialismo. 

En el caso de BdNO encabezado por Óscar Ortiz puede advertirse que tiene mayor influjo en el oriente boliviano, en particular Santa Cruz y en sectores de derecha, debido a que se trata de una candidatura auspiciada y apoyada por la oligarquía boliviana, que no se limita a los sectores agropecuario-forestales del oriente sino incluye a los sectores minero, hidrocarburífero y financiero del país.  En otro artículo me he referido a este particular, por lo que me limito a destacar algunos de los rasgos principales de esta candidatura.

El objetivo fundamental de la oligarquía son las rentas extraordinarias que espera obtener en los próximos años, cuando menos defender y sostener los actuales niveles de renta alcanzados, únicos en la historia nacional. El rasgo característico de la oligarquía es su naturaleza rentista y extractivista, alejada de la diversificación de la matriz productiva, la innovación, el incremento de la productividad y la competitividad, aspectos miserablemente desarrollados en nuestro país, así como de todo enfoque de desarrollo sostenible, de preservación de los recursos naturales y de protección y cuidado de las funciones ambientales.

La oligarquía ha tenido años de oro con el gobierno Morales, gracias primordialmente al súper ciclo de los precios de las materias primas, pero también a múltiples facilidades, concesiones y autorizaciones que ha recibido del gobierno (autorización para desbosques grotescos, uso de OGM, subvenciones de hidrocarburos, falta de control de la función económico-social, puesta a disposición de las áreas protegidas para exploración y explotación de hidrocarburos, etc.), y ve con preocupación que la bonanza de los pasados años ya no volverá, por lo que ya no tendrá la holgura suficiente para tolerar las políticas impuestas por el actual régimen (que incluye incrementos salariales, dobles aguinaldo, restricciones a las exportaciones, control de precios, etc.). En suma, quiere asegurar su flujo de ingresos y tratar de acrecentarlo. 

En este marco, la oligarquía ve que una reedición del régimen actual podría constituir un peligro para sus pretensiones. Por ello ha decidido actuar del modo más directo posible: limitar el poder del que dispone el oficialismo, ya que por otro lado tampoco cuenta con los medios políticos suficientes como para impedir su continuidad en el poder. Ello significa que no apunta a vencer en las urnas a Morales, sino a reducirle su poder omnímodo que también se basa en sus dos tercios en la ALP que es otro instrumento que le permite imponer sus ocurrencias y le da un lustre de legalidad y legitimidad.

¿Cómo pretende lograrlo la oligarquía? Apunta a desarrollar una doble estrategia consistente en liquidar las posibilidades de unidad de la oposición y al mismo tiempo debilitar al régimen de Morales en la Asamblea Legislativa. 

Para movilizar el voto ciudadano en su favor apunta a explotar las mismas fuentes de las que el actual régimen ya viene abrevando desde sus mismos inicios: la repartija de favores y prebendas de todo tipo a cambio de apoyo político. Procediendo así, la oligarquía apunta a que algunas fracciones de diversos sectores sociales ("movimientos sociales") vinculados al oficialismo se desmarquen del mismo y puedan así influir sobre algunos sectores del electorado.

Esto puede ocurrir perfectamente gracias a diversos factores que se han ido estableciendo en nuestra formación social: las siempre urgentes necesidades de todos los sectores sociales, el trueque ya habitual de prebendas por apoyo político, los recursos que la oligarquía puede movilizar, en particular en las regiones y sectores donde es más fuerte económica y políticamente. 

Esa cultura de intercambio de prebendas por apoyo político se origina en la heterogeneidad estructural que ha generado diversos sectores sociales sin acceso a medios de producción y que además no han encontrado oportunidades de empleo formal asalariado en los marcos del modo de producción capitalista. Estos sectores sociales históricamente han tenido que inventarse formas de subsistencia y refugiarse en el sector informal, que actúan en muchos casos al margen de la legalidad (como en el contrabando, el narcotráfico, la piratería, la depredación ambiental, etc.). 

Por ello, es crucial comprender el origen del clientelismo y la prebenda en Bolivia, a fin de evitar juicios subjetivos a priori y diseñar políticas públicas de gran alcance y proyección que apunten justamente a superar la causa madre de todas estas desviaciones y aberraciones –la heterogeneidad estructural- que nos impide desarrollar una institucionalidad sólida que terminan convirtiendo a los sectores sociales informales en presas fáciles de proyectos políticos y regímenes que se burlan del ordenamiento del país. Sin ello, no seremos capaces de proyectarnos a nuevos niveles de vida y de gestión responsable y sostenible de nuestros recursos.

Lo fundamental para la oligarquía es impedir que la oposición se una, para lo cual ha exigido lo imposible y al mismo tiempo está impulsando un candidato completamente afín a sus pretensiones y de su natural confianza, que ha sido fabricado en sus propios hornos. En el escenario actual ese actor es Óscar Ortiz de "Bolivia Dice NO".

Por lo señalado hasta aquí, puede anticiparse que Ortiz no se "bajará" de su candidatura en ningún caso, pues sería la ficha de la oligarquía para hacer imposible la unidad de toda la oposición y al mismo tiempo para debilitar a Morales en el poder, buscando convertirse en el fiel de la balanza, es decir, el factor de poder que viabiliza lo que les conviene a Morales y la oligarquía. De esta forma surgiría una coalición fáctica de gobierno, útil para todos aquellos menesteres que requieran dos tercios de la Asamblea y para efectuar un control estructural de toda la bancada opositora.

En síntesis, la oligarquía ha comprendido que quiere y tiene que ser un actor de primer orden en la contienda política, apuntando a ganar la cabeza de la oposición, lugar desde el que a futuro le gustaría ordenar y controlar a la misma oposición, con la aún todavía lejana pretensión, pero cada vez menos difusa, de convertirse en la heredera del régimen masista en algún momento. 

En este marco, la renuncia del senador Edwin Rodríguez a su candidatura a la vicepresidencia por ese frente es una muestra viva y elocuente de la forma en que este frente intentaba presentar una fachada de alcance nacional, cuando en realidad solo persigue objetivos muy estrechos. Como vamos viendo,  BdNO y CC son como el agua y el aceite en estas elecciones, mucho más incompatibles entre ellos que cada uno de estos frentes con el mismo oficialismo.

En el caso de la candidatura de Carlos Mesa por CC puede  apreciarse que está logrando mantenerse como la única fuerza política plenamente  opositora capaz de concentrar el voto ciudadano porque está generando la expectativa que votar por CC no significará votar por algún proyecto político personalista o sectorialista, sino por un proyecto en el que la preocupación por el país en su conjunto se halla en el centro de atención.  Esta es la diferencia más significativa que al presente es posible advertir en relación a las otras fuerzas políticas.  

El drama en CC es que aún no plantea líneas de actuación que le permitan atraer al electorado y llevar adelante la disputa con el oficialismo y demás contendores que muestren su real y efectiva superioridad moral, resultante de su preocupación por el conjunto nacional.  Lo que se requiere son respuestas coherentes que muestren claramente la distinta orientación de su propuesta, así como la viabilidad de la misma. Pero ello no basta, pues además deberá mostrar que esa propuesta es ampliamente deseable por el electorado. Este es a mi juicio el mayor peligro y desafío que deberá enfrentarse en esta campaña. 

Bolivia se viene construyendo en gran medida por fuera de marcos institucionales y normativos desde hace mucho. No tenemos un modo ordenado, disciplinado y legal de manejarnos. No es casualidad que somos el país con el mayor sector informal del mundo, donde el extractivismo hace de las suyas (con millones de hectáreas desmontadas y depredadas en los últimos años de modo completamente ilegal), el narcotráfico va creciendo imparablemente, etc.

Prima la lógica del “catch as catch can”, agárrate como puedas, porque los diversos sectores sociales y de actividad siguen librados a su suerte, porque no han existido en nuestro país verdaderas políticas de apoyo a los sectores productivos que les permitan seguir procesos ordenados de formación, inversión, crecimiento, ahorro, modernización, mejora de la productividad, etc. y porque el mismo Estado es el primero en facilitar toda clase de favores y prebendas para atender a su clientela sectorial, muchas veces en contra del ordenamiento institucional del país. En el marco del sector informal, la mayor parte de la fuerza de trabajo se halla  a su vez empleada en sectores no viables, ni sostenibles, relacionados con la violación de las leyes y al margen de la institucionalidad vigente.

En este marco, pretender que los diversos sectores se ajusten a normas y disposiciones legales que usualmente no cumplen, simplemente porque no son parte de sus procesos de reproducción cotidiana, puede significar dejar la pelota en la cancha del oficialismo por muchos años más. En breve: comprender el país real y proponer transformaciones y transiciones viables y deseables significa tomar en cuenta esas lógicas de subsistencia y micro acumulación que permean nuestra realidad. Decir que CC es la opción que mejor representa el conjunto de las preocupaciones nacionales, no significa que CC ya haya dado muestras de comprender esas lógicas, menos de saber y poder dar las respuestas apropiadas a las mismas. 

El otro hueco negro que se puede apreciar en CC tiene que ver con la falta de claridad en relación a una política que apunte a construir una UNIDAD INTEGRAL, centrada en acuerdos, votos y controles electorales. Sin ello, ni siquiera sacrificios como el de Rodríguez serán suficientes para forjar dicha unidad. Sobre el tema de las tareas que cada frente político debería resolver y la importancia y necesidad de la unidad me he referido detalladamente en el artículo citado. 

En suma: La realidad de las elecciones es que hay varios frentes que llegarán hasta el final de la meta, que no se “bajarán” ni abandonarán la contienda en aras de una unidad, que los frentes hablan de Bolivia y hasta intentan mostrar alianzas con rostro nacional, pero en los hechos observables la mayor parte de ellos solo siguen mezquinas consignas y promueven proyectos demasiado estrechos como para sacar a Bolivia del marasmo en que se encuentra, A todo lo anotado habría que añadir que hasta aquí se han hecho las cuentas sin el tendero, es decir, sin tomar en cuenta al que reparte las cartas a su regalado gusto, usa los poderes del Estado a discresión y raya la cancha a su antojo. Solo la regla del 40/10 ya puede tirar abajo todas las previsiones y cuidados que se tengan, de modo que es como jugar con las cartas marcadas en cancha ajena. Sobre la regla del 40/10 puede verse el siguiente artículo.
 
Es hora de asumir la realidad, en la que es posible observar y advertir un panorama muy preocupante, simplemente porque solo pensamos en el país en las épocas de elecciones como si se tratara de una lotería para repartir pegas. Por esa vía seguiremos dejando el país en manos de intereses demasiado estrechos y ambiciosos o directamente en poder de sus enemigos.






05 julio 2019

EL ENDEUDAMIENTO DE BOLIVIA CON LA CHINA, UN MISTERIO EN PROCESO DE ACLARACIÓN



Carlos Rodrigo Zapata Cusicanqui 

La insuficiencia de información en Bolivia en relación al manejo financiero conduce a buscar nuevas fuentes de información y explicaciones de lo que acontece en este campo.

Es oportuno recordar que hace 3 años el vicepresidente de Bolivia anunció créditos por 7000 millones de dólares a ser concedidos por China luego de su visita a ese país. Posteriormente, el canciller chino ofreció en octubre de 2016 durante su estadía en nuestro país, créditos por 4858 millones de dólares, un monto muy significativo para nuestra economía (ver link adjunto). 

Dada la falta de información sobre el destino de dichos créditos, hasta ahora los mismos no habían sido objeto de atención. La deuda externa de Bolivia contraída con China consignada en los informes del Banco Central de Bolivia (BCB) es de 890 millones de dólares a diciembre de 2018 (equivalente al 2% del PIB) y la deuda por desembolsar, de 1094 millones de dólares a esa misma fecha.


Según el mismo, el monto que el mundo le debe a China sería mayor a 5 billones de dólares, más del doble que la cifra consignada hasta ahora en estadísticas internacionales. Una buena parte de dichos préstamos estarían siendo dirigidos a países en desarrollo.

Según los autores, “aproximadamente la mitad de los préstamos de China a países en desarrollo están ‘ocultos’ y no están registrados en las principales bases de datos internacionales utilizadas por investigadores y profesionales. Estas deudas ocultas en el extranjero plantean serios desafíos para el análisis del riesgo país, así como para la fijación de precios de los bonos” (como se puede apreciar en la Figura 12).

Ello significa que “los préstamos directos y los créditos comerciales de China principalmente dirigidos a países de ingresos bajos y medios, han subido de casi cero en 1998 a más de 1,6 billones de dólares, o el 2 por ciento del PIB mundial en 2017”.

En el caso de Bolivia la situación se presenta de modo particularmente peliaguda. En el estudio mencionado se ha incluido un mapa sobre las operaciones de préstamos de China en el mundo, que se adjunta a esta nota (ver más arriba la Figura 25).

En este mapa se puede apreciar que Bolivia se halla en la categoría de los países que tienen un nivel de endeudamiento con la China entre 10 y 20% de su PIB. Dado que el PIB de Bolivia está cifrado en 40000 millones dólares para el año 2018, ello significaría que Bolivia le debe a China entre 4000 y 8000 millones de dólares. Esta cifra que se halla en el marco de los ofrecimientos oficiales de financiamiento efectuados por la China, representa entre 5 y 10 veces el dato de endeudamiento consignado por el Banco Central de Bolivia.

Dados los vínculos tan estrechos que ha entablado Bolivia con la China y el alto grado de dependencia y condicionalidad que se ha construido alrededor de dicha relación, no sorprende este dato, sino que no se tenga ninguna información en el país sobre el destino de dichos recursos, que no se sepa las razones para no revelar dicha información y nos llegue esta información de fuentes externas. 

Los autores del estudio mencionado concluyen recomendando que “se necesita mucho más trabajo para comprender la huella en rápida expansión de China en las finanzas internacionales”. También en nuestro país se requiere mucho trabajo al respecto, pero sobre nuestro endeudamiento.

El BCB y las instancias que manejan las finanzas públicas del país, tienen la palabra.


Links del artículo:

China garantiza a Bolivia créditos para desarrollo

https://correodelsur.com/economia/20161007_china-garantiza-a-bolivia-creditos-para-desarrollo.html?fbclid=IwAR16Jih3MrSbXvfEfz7G1Bb29-ooJ-Dor4ElRCpJHvs6_FvdywmNodPcUdM


Kiel Institute for the World Economy, China’s Overseas Lending
https://www.ifw-kiel.de/fileadmin/Dateiverwaltung/IfW-Publications/Christoph_Trebesch/KWP_2132.pdf?fbclid=IwAR3ulsCFbCs2sNIimc3HX_ar42vrQP7IcUOAlBn4xz-o695ewAF7gp5mcKw

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