18 abril 2015

UNA SÍNTESIS DEL DESASTRE ELECTORAL ACAECIDO EN CHUQUISACA


Carlos Rodrigo Zapata C.


El desastre electoral acontecido en Chuquisaca debe movernos a la reflexión. Existen tres hechos incontrovertibles, que conforman el núcleo del problema:

A Valeriano
1) Renuncia de Adrián Valeriano a la candidatura por el FRI a Gobernador por Chuquisaca el 23 de marzo, 6 días antes de las elecciones subnacionales. La dirección del FRI decidió no reemplazar al candidato, pese a que la ley le permitía hacerlo. La razón de renuncia de Valeriano, según sus propias palabras, “fue motivada por la deslealtad del equipo que maneja la candidatura a la Alcaldía de Sucre, no apoyaba a la candidatura a la Gobernación. Me di cuenta que es gente que no quiere trabajar por el pueblo, sino para mantener la mafia en el municipio de Sucre”. Un argumento que deberá ser analizado más profundamente. La renuncia de Valeriano fue ampliamente difundida en los medios de comunicación masivos. 

2) Falta de comunicación oficial. El TED de Chuquisaca (TECH) no comunica oficialmente al electorado el hecho que el candidato a Gobernador por el FRI ha renunciado y que no ha sido reemplazado por otro candidato, razón por la que la casilla correspondiente en la papeleta electoral ya no está vigente. EL TECH hace aparecer una resolución el 9 de abril, pero con fecha del 26 de marzo, todo con el afán de evitar asumir la propia responsabilidad, una muestra de la catadura de los miembros del TECH, dignos de ninguna confianza. 

E Urquizu
3) Violación del principio de preclusión. Todas las mesas del departamento de Chuquisaca incluyeron también al FRI en el conteo de votos a la gobernación. Ello demuestra que en ningún momento se informó oficialmente al electorado de la eliminación de la candidatura del FRI a la gobernación, tampoco a las autoridades electorales ni a los delegados de mesa. A ello se sumó el rechazo del TECH Chuquisaca a emitir una nueva papeleta con los contendientes en carrera, como fue sugerido por el Defensor del Pueblo. No contentos con todo ello, y una vez faccionadas las actas electorales (que daban 48,9% a Esteban Urquizo, candidato del MAS, y a 42,5% a Damián Condori, por el frente Chuquisaca Somos Todos, CHST), se decidió no tomar en cuenta los votos emitidos, contabilizados y publicados en favor de la candidatura de Valeriano del FRI, con lo que se redistribuyó el porcentaje de votos válidos, lo cual le permitió al representante del MAS superar el 50% de los votos, que le asigna la victoria electoral en primera vuelta.

Podría suponerse que para superar un error mayúsculo, esto es, la falta de comunicación oficial oportuna de la renuncia del candidato del FRI y la ausencia de un nuevo postulante, fue necesario violar el principio de preclusión, es decir, no tomar en cuenta los resultados consignados en las 1588 actas en todo el departamento de Chuquisaca, a fin de eliminar los votos en favor del FRI a la gobernación, y de este modo hacer posible el triunfo del candidato oficialista en primera vuelta. Pero lo más probable es que esta tramoya ha sido fríamente calculada, pues no comunicar que la candidatura de Valeriano había sido retirada, equivalía a evitar que de pronto se unan en un solo frente electoral todos los opositores enojados y resentidos por la imposición de la candidatura de Urquizo. Lo que en realidad ha hecho el TECH al violar el principio de preclusión, ha sido simple y llanamente sacar las castañas fuego donde el mismísimo Evo las había puesto. 

ALGUNAS ARISTAS CLAVE DE ESTA DECISIÓN

El candidato Condori fue objeto de ataques verbales virulentos por parte de todo el espectro oficialista, que lo acusó desde “traidor” (Evo Morales) hasta vendido a la derecha e incluso se decretó su “muerte civil” (CSUTCB). 
D Condori

El Vicepresidente tampoco tuvo ningún empacho en exigir al electorado que acate “calladamente” este fallo, como si los electores tuvieran que tragarse sus votos sin chistar, simplemente porque el TECH así lo había dispuesto, violando el principio de preclusión, todo ello por cierto muy conveniente para el candidato oficialista. 

Los puntos clave de este entuerto deben buscarse en las razones por las que Valeriano, un hombre del MAS, decidió en un primer momento ir con el FRI, y luego a 6 días del verificativo electoral, renunciar a su postulación y retornar a las filas del MAS (ver medios de prensa del 24 y 25 de marzo). El otro punto fundamental es el terror del MAS de someterse a la segunda vuelta. 

Con relación al primer punto (razones de candidatura de Valeriano por el FRI), fue la imposición de la candidatura de Urquizo por parte del Presidente Morales la causa que detonó la decisión de Valeriano de aliarse al FRI, así como de Condori de postular por el CHST. El posterior retroceso de Valeriano se debió a su vez, según su propia versión, a la deslealtad del equipo de campaña que debía apoyarlo, pero más bien se habría dado a la tarea de usar su candidatura para dividir el voto oficialista. Lo más probable es que en el MAS se dieron cuenta que sin los votos de Valeriano no lograrían consolidar la reelección de Urquizo en primera vuelta, por lo que ejercieron presiones diversas sobre Valeriano para que se retire de la contienda. Las proyecciones de voto publicadas a mediados de marzo, indicaban que Valeriano obtendría 4% de los votos

Con relación al segundo punto (terror del MAS a la segunda vuelta), evidentemente el MAS logró acaparar un gran capital político a expensas de la humillación que sufrió la población indígena en Sucre el 24 de mayo de 2008. Semanas y aún meses después de semejante afrenta, pudo notarse el temor de la población rural chuquisaqueña a exponerse en calles y plazas de esa ciudad, como clara expresión del rechazo y aversión a la población de Sucre. Posterior a esa fecha, el MAS logró una gran votación en las áreas rurales. De esas fechas tan aciagas para la oposición chuquisaqueña, a la posibilidad que el MAS pierda en segunda vuelta, gracias al voto urbano y rural, era sin duda una situación que el MAS no había visto ni en sus peores pesadillas, pues buena parte de la estantería que han tratado de montar se les vendría abajo. 

CONCLUSIONES

El desastre electoral en Chuquisaca tiene claramente a tres actores o, mejor, grupos de actores:

1) las idas y venidas del Sr. Valeriano, ocasionadas en buena parte por las imposiciones del Presidente del Estado y el uso descarado de su disidencia por parte del frente que lo apoyó para sus propios fines. No deja de llamar la atención la improvisación observada en las candidaturas, el manoseo de alianzas y el oportunismo con que los candidatos buscaban afanosamente una tienda política que los apoye, lo cual vale para el común de los candidatos. Tampoco sorprenden los ofrecimientos efectuados a Condori para que decline en su postulación, desde "cargos en un ministerio y en alguna embajada". 

2) la falta de toda seriedad, transparencia, hidalguía y coherencia por parte del TECH Chuquisaca que no le quedó ninguna otra alternativa más que violar el principio de preclusión, sometiéndose a las exigencias oficialistas que le impusieron resolver la siguiente cuadratura del círculo: cómo apropiarse de los votos de Valeriano, sin dar la oportunidad al electorado de votar por Condori. Ello pasaba necesariamente por no comunicar oficialmente la renuncia de Valeriano y por violar el principio de preclusión, es decir, no tomar en cuenta los votos registrados en las 1588 actas de Chuquisaca a favor de Valeriano. 

3) la presión del oficialismo en todos sus estamentos, empezando por el Presidente (declarar “traidor” a Condori) y Vicepresidente del Estado (acatar “calladitos” la disposición del TECH), siguiendo por los Movimientos Sociales (decretar la “muerte civil” de Condori), incluyendo por cierto al MAS a nivel regional (mucho antes que el TECH, la dirección del MAS en Chuquisaca ya había llegado a la conclusión que eliminando los votos del FRI del conteo, era posible asegurar la victoria de Urquizo en primera vuelta). 

De modo que la conclusión final es que, con la excepción del electorado, todos los demás actores sociales involucrados en la contienda electoral han obrado de modo inconsecuente, desleal y prepotente, desentendiéndose de la ley e ignorando el sentido y el espíritu democrático. 

Cuando en un proceso electoral ni la letra gorda y gruesa que lo regula puede salvarse, significa que el espíritu democrático hace ya tiempo que se extravió, seguramente por el mero afán de prorrogarse en el poder a como dé lugar, aunque también por una profunda falta de comprensión de la democracia, como el mecanismo básico y central para PROMOVER EL CAMBIO SIN VIOLENCIA, es decir, la construcción permanentemente dialogada de los fines y objetivos que una comunidad humana interesada en su progreso y bienestar se ha propuesto alcanzar como el mejor camino para sí misma y su descendencia. 

Por lo visto, el desastre electoral en Chuquisaca está íntimamente relacionado con las falencias de los participantes, con su inconsecuencia y obsecuencia, con su afán de tratar de imponer, los unos a los otros, su propia verdad, su propia visión o enfoque de las cosas. La democracia no goza aún de consenso en el país, en lo que a comprensión de sus roles y funciones se refiere, a la importancia y necesidad de ella, a lo que puede esperarse y a lo que no puede esperarse de la democracia. 

Lo que la democracia no es, y esto va a quienes creen que la democracia es solo un artilugio artificial o una treta para embaucar a ilusos y extraviados, lo que la democracia no es, es creer que es un medio para entretener y despistar al común de la ciudadanía a fin de hacer lo que a un grupo de iluminados osados supuestamente revolucionarios se les antoja que debe hacerse.  

Ese modo de pensar demuestra no solo un enorme desprecio por el fin pacífico, por las capacidades del pueblo, por la altura que tiene para decidir por sí mismo la mejor vía hacia su futuro. De iluminados auto convencidos de la claridad de su misión, la eficacia de sus medios y la certeza de sus objetivos, en todo caso, ya estamos verdaderamente cabreados. 

Para concluir esta breve reflexión, deseo citar a un pensador del MAS y del proceso de cambio, que admite que las cosas ya no pueden seguir por el rumbo completamente erróneo que han tomado:


“Abandonado el horizonte se explica la devaluación de la política en el inmediatismo y el electoralismo. Cuando ya no hay horizonte entonces deviene la instrumentalización de la política y todo consiste en preservarse en el poder. Por eso ya no convenía “mandar obedeciendo”. Este sujeto sustitutivo no es el sujeto plurinacional, por eso tampoco en su horizonte se vislumbra el “vivir bien” sino el desarrollismo más capitalista.”

“Hegemonía no quiere decir dominación. La dominación aparece cuando la hegemonía no puede consolidarse. Hay hegemonía cuando el proyecto propuesto congrega y converge al todo de la nación en un destino común. Sin hegemonía, el proyecto propuesto no se hace efectividad, pues su legitimidad se vacía. Pero cuando, discursiva y prácticamente, el proyecto no es capaz de congregar, entonces sucede la tentación de la imposición. Entonces ya no se piensa lograr hegemonía sino simple dominación.”