10 septiembre 2017

"AGENDA DEL 21F": PARA PONER FIN AL MONÓLOGO NACIONAL


 
Carlos Rodrigo Zapata Cusicanqui

En defensa de la decisión democrática ciudadana del 21F, con el afán de evitar que se consoliden posiciones atentatorias al orden constitucional vigente y con la finalidad de convocar a las fuerzas políticas tanto del oficialismo como de la oposición a que se apresten a resolver sus diferencias en las urnas y solo mediante las urnas, un compacto grupo de ciudadanos ha puesto en consideración de la opinión pública nacional una convocatoria llamada Agenda del 21F. [Al final de esta nota, puede verse la AGENDA DEL 21F in extenso].

Esta convocatoria llega en un momento oportuno al escenario nacional, cuando empiezan a multiplicarse las voces de rechazo y oposición a diversas decisiones gubernamentales, que resuenan y se acrecientan aún más al calor de las pretensiones oficialistas de forzar una nueva repostulación del binomio gubernamental en contra del marco legal vigente y la decisión ciudadana señalada.

La lista de temas que al presente es objeto de cuestionamientos en la opinión pública nacional es extensa, pues incluye leyes, programas, proyectos y diversas disposiciones, que muestran un creciente estado de disconformidad con la conducción gubernamental. Entre los temas que destacan puede mencionarse la eliminación de la intangibilidad del TIPNIS y la construcción de una carretera por esta área protegida, la central nuclear, los proyectos del Bala y Chepete, los incrementos de los precios de energía, el proceso electoral forzado para “elegir” nuevos magistrados judiciales, la legalización y expansión de cultivos de hoja de coca, así como la política de vínculos internacionales, entre otros varios temas y asuntos, aunque los aprestos dirigidos a facilitar una nueva respostulación del binomio gubernamental, encabezan la lista de cuestionamientos.

¿Qué plantea concretamente la Agenda del 21F?

Se centra en algunas directrices y acciones para facilitar la transición del gobierno actual a uno nuevo y del actual régimen autoritario a uno centrado en el estado democrático de derecho. 

En efecto, el país todo observa cada vez más azorado la forma en que desde el ejecutivo se ejerce diversos tipos de influencia en la conducción de los asuntos legislativos y judiciales, rompiendo con ello uno de los pilares básicos de todo estado democrático y de derecho, como es la separación y coordinación de poderes.

Más allá de ello, pone el acento en temas tales como el bien común, el medio ambiente, los derechos de la naturaleza, los servicios públicos, y también avanza algunas propuestas de corte institucional tales como una Defensoría de la Naturaleza y un Consejo Económico, Social y Cultural en el que se puedan concertar las políticas públicas con representantes de los principales actores productivos, sociales, territoriales y pueblos indígenas.

Este punto del Consejo no solo es de vital importancia, sino que a nuestro entender es el meollo mismo de la Agenda del 21F. Se trata de abrir el diálogo, de concertar, de hacerlo con los representantes auténticos de las fuerzas vivas de la nación, a fin de facilitar con todo ello un proceso de transición democrática en el marco del estado de derecho. Sin duda, uno de los déficits más notables que se ha podido apreciar en todos estos años de gestión gubernamental a cargo del MAS radica en la falta de diálogo, de consenso, de auténtica construcción colectiva de los destinos nacionales.

Junto con el diálogo y la concertación se halla la urgencia de encarar una reforma integral de la justicia, ya que sin ella resulta utópico y atrabiliario imaginar la convivencia pacífica y alentar la actividad económica legal, formal, seria, digna y sostenible. El fortalecimiento de las autonomías también es visto como un ingrediente fundamental, y dentro de ello el pacto fiscal, para pasar de un “Estado con autonomías a un Estado autonómico”.

Otro elemento destacado tiene que ver con “Nuevas reglas para la participación política y electoral”, ya que las actualmente vigentes hacen escarnio de las reglas democráticas elementales, como la de “un hombre, un voto, igual peso”, ya que las actuales circunscripciones sesgan de modo absoluto esta base elemental de todo régimen democrático, para no hablar del hecho que luego de una preselección de candidatos efectuada por la mayoría oficialista, se disponga la elección de las máximas autoridades judiciales incluso con la menor cantidad de votos imaginable, así haya una mayoría abrumadora que las rechaza o no las prefiera. Mayor rasgo de autoritarismo que éste, imposible.

En materia económica la Agenda del 21F es relativamente parca, aunque adelanta algunas directrices fundamentales, tales como el abandono del extractivismo, la reducción de la informalidad, la universalización de los impuestos, una nueva matriz energética y productiva, y el rechazo a la ampliación de los cultivos de coca y a la ampliación de la frontera agrícola para monocultivos.

En ningún caso se plantea cómo se pretende encarar estos temas, qué políticas y medidas serían indispensables para abordarlos. En este marco queda claro que la preocupación inicial radica en destacar estas temáticas como elementos críticos centrales que están afectando la convivencia nacional, pues está muy claro, por ejemplo, que nadie que se respete puede vivir tranquilo en un país que legaliza cultivos de hoja de coca y los expande sabiendo que buena parte de los mismos van a parar a manos del narcotráfico: De igual modo, tampoco es posible continuar con una política impositiva centrada en un sector de la población, decretando al mismo tiempo piedra libre para otros sectores sociales.

En síntesis, se puede apreciar la Agenda del 21F como un valioso esfuerzo ciudadano para aligerar las cargas, facilitar un proceso de transición ordenado, dialogado, concertado, asunto que debería tener máxima prioridad en la agenda pública nacional de los próximos 24 meses, ya que el país se halla claramente sin norte, no tiene una estrategia de desarrollo que diversifique la matriz productiva, por lo que se va hundiendo cada vez más en el extractivismo.

El acento puesto tanto en el estado de derecho como en la democracia y la participación, nos está diciendo que es justamente en estos ámbitos donde se juega el destino nacional, donde el país requiere cambios profundos con suma urgencia, ya que sin esos ingredientes sería como aceptar que a la ciudadanía le da lo mismo un estado sin justicia y democracia, que un estado con esos ingredientes esenciales.

La convocatoria a enriquecer la Agenda del 21F es natural e indispensable, ya que solo una construcción colectiva que sea capaz de aportar a un programa común tiene la oportunidad de producir transiciones sin traumas, sin costos impagables, capaz de recuperar lo mejor de las distintas partes.

Hagamos todo lo posible para que este proceso de transición enriquezca nuestro porvenir y no lo entorpezca ni lo impida. El futuro de nuestra patria así lo demanda. 

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Agenda del 21F

Propuesta ciudadana para la transición democrática

La victoria popular en el referéndum del 21F de 2016 fue refrendada un año después por multitudinarias concentraciones en todo el país para rechazar los nuevos intentos del MAS de  prorrogarse en el poder, violentando los principios y normas del orden constitucional vigente. El movimiento ciudadano, que tuvo un rol protagónico en las urnas y en las calles en estos dos  procesos, ha decidido convertir la indignación popular en una propuesta programática, la Agenda del 21F, que puede resumirse en un solo objetivo: la transición del Estado autoritario y corporativo actual hacia un Estado democrático que garantice los derechos de las personas, de los pueblos y de la naturaleza.

Puesto que no hay viabilidad jurídica ni política para los planes de perpetuación de Evo Morales en el poder, las organizaciones de la oposición y el propio MAS deben prepararse para un nuevo proceso de transición. La Agenda del 21F exige, como punto de partida, que el gobierno acate la voluntad popular expresada en las urnas en 2016 y transfiera el poder en 2020 a un nuevo gobierno elegido legal y democráticamente. Pero la Agenda del 21F no se limita a un cambio de gobierno, sino que exige un cambio de régimen. Frente al despilfarro prebendal, la corrupción, el patriarcalismo, la profundización del extractivismo, la ineptitud, el autoritarismo y la impostura que caracterizaron al “proceso de cambio”, la ciudadanía democrática demanda una transición política, económica, social y ambiental. La agenda de transición debe promover los acuerdos necesarios para democratizar al Estado y la sociedad y redefinir la relación de ambos con la naturaleza.

Expresa una aspiración que retoma y actualiza el legado de las luchas populares por la libertad y la igualdad y le ofrece al país una vía  para afrontar los desafíos del siglo XXI en un nuevo contexto ambiental y civilizatorio.

A diferencia de la llamada Agenda Patriótica 2025 que ofrece más extractivismo, más endeudamiento y mayor concentración del poder, la Agenda del 21F está inspirada en la convicción de que el bien común  no puede ser la agregación de intereses particulares y que el buen gobierno sólo puede ser resultado de la vigencia plena del Estado social y democrático de derecho. Pero a estos principios básicos hay que añadir la dimensión ambiental: no podemos promover un tipo de “desarrollo” que destruya nuestra base de sustentación vital. Por estas razones, el nuevo Estado habrá de incluir en su diseño y funcionamiento la nueva generación de “derechos” de la naturaleza y no sólo el amplio catálogo de derechos humanos reconocidos por la Constitución.

La transición está orientada a redefinir la relación entre Estado y sociedad para generar un nuevo contrato social de carácter democrático. Para ello, será necesaria una reforma de Estado y una redefinición de las políticas públicas que, en su versión resumida, incluyen:

Reforma de Estado

1. Estado social y democrático de derecho
    a. En sustitución del actual Estado corporativo, Bolivia requiere la instauración de un Estado social y democrático de derecho, que sólo tuvo de manera embrionaria en el pasado y que hoy aparece como una necesidad para garantizar los derechos de las personas, de los  pueblos y de la naturaleza. 
   b. Sólo un régimen constitucional democrático constituido con base en la independencia de  poderes, puede asegurar la prevalencia del bien común sobre los intereses de clase, de gremio, de etnia o de región.
    c. El Estado social de derecho se propone además la generación y redistribución de la riqueza y la provisión de los servicios y oportunidades para los sectores sociales en situación de vulnerabilidad, regulando el mercado y planificando la economía con el objetivo de reducir no sólo la pobreza sino también la desigualdad y la informalidad.
    d. La concertación de estas políticas públicas requerirá la creación de un Consejo Económico, Social y Cultural en el que estén representados los principales actores productivos, sociales, territoriales y los pueblos indígenas.
    e. A los derechos individuales y colectivos se deben añadir ahora los “derechos” de la naturaleza para que tanto el Estado como la sociedad respeten los límites biofísicos y la capacidad de regeneración de los ecosistemas. A la Defensoría del Pueblo habrá que añadir una Defensoría de la Naturaleza que garantice el cumplimiento de la normativa ambiental.

2. Democracia ciudadana
    a. La Agenda del 21F propugna el pluralismo y la participación ciudadana en el sistema de conformación y funcionamiento de los poderes públicos monopolizados actualmente por corporaciones sociales o unipartidarias.  
    b. Necesitamos un gobierno que asuma la representación del conjunto de la sociedad y no la de los intereses de grupos particulares. Ni partidocracia, ni “gobierno de los movimientos sociales”: independientemente de su origen partidario o frentista, el gobierno venidero deberá representar la condición ciudadana, fundamento de la igualdad, la libertad y del sentido de pertenencia a la comunidad nacional boliviana.

3. Sistema de justicia independiente
   a. Para la conformación de un sistema judicial independiente se requieren autoridades seleccionadas por sus méritos profesionales y no por cuoteo partidario, como en el pasado, o por cuoteo sindical o intrapartidario, como ocurrió en 2011 y acaba de repetir el gobierno de Evo Morales. 
   b. Es imprescindible un acuerdo nacional para una reforma integral de la justicia, su fortalecimiento institucional y su desconcentración.
   c. Sólo una justicia independiente e idónea podrá administrar los juicios de responsabilidades ante la violación de los derechos humanos, la corrupción ampliada y el despilfarro de los recursos fiscales en los que incurrieron o incurran los gobernantes.

4. Desconcentración para la vigencia plena de las autonomías y pacto fiscal
   a. En lugar de un Estado “con” autonomías (hoy inexistentes o recortadas) demandamos un Estado autonómico que transfiera competencias y recursos reales a los gobiernos departamentales y municipales.  
    b.  Como reconocimiento de la diversidad cultural e institucional, deben fortalecerse los mecanismos de consulta previa y autogobierno de los pueblos indígenas.
    c. Es imprescindible el pacto fiscal que redistribuya la riqueza nacional, superando los derechos preconstituidos al calor de las presiones regionales o corporativas.
   d. La actual extorsión impositiva a un reducido número de contribuyentes debe ser sustituida por la progresiva universalización del pago de impuestos, para que el tesoro nacional dependa cada vez menos de la renta de los recursos naturales y más del propio esfuerzo de los ciudadanos.
 

Políticas públicas

5. Nueva matriz energética y productiva
   a. La transición política irá acompañada de una transición hacia una nueva matriz energética y productiva. La economía boliviana debe abandonar aceleradamente el modelo extractivista y la dependencia de los combustibles fósiles, sin incurrir en la irresponsable aventura de la energía nuclear o el daño ambiental generado por las mega-represas.
  b. La ciudadanía democrática se pronunció mayoritariamente contra la ampliación de los cultivos de coca destinada al narcotráfico o la extensión de la frontera agrícola para los monocultivos de exportación.

6. Nuevas reglas para la participación política y electoral
    a. La democratización del Estado y de la sociedad requiere autoridades electorales idóneas que garanticen la depuración integral del padrón electoral, la aprobación consensuada de una ley de organizaciones políticas  que promueva la más amplia participación ciudadana, la democratización interna de estas organizaciones y la igualdad de oportunidades en la competencia electoral, además de la redefinición de las circunscripciones electorales para corregir las actuales asimetrías sociales y territoriales. Exigimos que se anulen las elecciones en las que el voto nulo o blanco sea mayor al voto válido.

7. Política internacional independiente
    a. En la escena internacional, el próximo régimen democrático debe predicar con el ejemplo y evitar el alineamiento con gobiernos dictatoriales o autocráticos, promover el multilateralismo, el respeto de los derechos humanos y la protección de la naturaleza, asumiendo que somos simultáneamente ciudadanos y ciudadanas de Bolivia y del mundo.  
    b. En lo inmediato, debe cesar el “respaldo incondicional” que el actual gobierno le ofrece a la dictadura venezolana en nombre del pueblo de Bolivia.

8. Servicios públicos
   a. El nuevo régimen estatal debe encarar los enormes desafíos en la provisión eficiente de los servicios públicos, la creación de empleo digno y la gestión concertada entre los distintos niveles de gobiernos autónomos para resolver prioritariamente y de manera duradera la situación de la salud y la educación en Bolivia.  
   b. Se deben crear oportunidades de educación y empleo digno para las y los jóvenes, que  pronto tendrán que asumir responsabilidades como nuevos conductores del país.
   c. Para la provisión de estos servicios es imprescindible el fortalecimiento de las ciudades intermedias en el marco de una política que articule la atención de las necesidades urbanas y los desafíos de la seguridad alimentaria.

El movimiento ciudadano, compuesto por una diversidad de personas, grupos y tendencias, y que expresa de manera plural el nuevo protagonismo político en el campo y las ciudades de quienes creen en la democracia y el Estado de derecho, en la justicia económica y social y en la defensa de la naturaleza como sus principios rectores, asume su rol histórico al ofrecerle al conjunto del país esta Agenda de emancipación y responsabilidad con las generaciones presentes y futuras.

Convocamos a las organizaciones sociales y políticas, a los pueblos indígenas, a los ciudadanos y ciudadanas a lo largo de todo el país, a enriquecer colectivamente la Agenda del 21F y organizarse en torno a sus objetivos programáticos para asegurar la victoria de las fuerzas democráticas en las elecciones venideras de 2019.

24 julio 2017

Informe 2017 sobre cultivos en Bolivia. "EFECTO NARCOTRÁFICO" EN EL PRECIO DE LA HOJA DE COCA



Carlos Rodrigo Zapata C.

Ya no debe sorprender que crezcan los cultivos de hoja de coca en el país, sobre todo teniendo en cuenta la nueva ley de la coca que no solo autoriza el incremento de la superficie de producción de coca, sino que además la legaliza en antiguas zonas en transición. Lo más grave en este contexto es que la ley no justifica las razones para incrementar dichos cultivos y tampoco define una clara política de industrialización de la hoja coca. Todo queda sujeto a unos reglamentos a elaborarse.

Más aún, luego de la exitosa maniobra para liberar el acullicu de la prohibición a que estaba sometido por el Convenio sobre Estupefacientes de Viena, hasta ahora no se ha diseñado un estudio a fondo y en detalle sobre las virtudes farmacéuticas y medicinales de la hoja de coca que podría convertirse en una industria muy importante para el país. Un capítulo específico de dicho estudio debería abarcar nuevas enfermedades y dolencias, asunto no abordado por otros estudios, sea por su antigüedad o su alcance.

Lo que también llama la atención es que la ONUDC no nos diga cuál es el destino de la producción o lo haga de modo extremadamente ambiguo, pero al mismo tiempo nos proporcione cifras de producción de hoja de coca, cuando se sabe que no tiene un estudio actualizado sobre rendimientos de la hoja de coca por ha. 

A fin de explicar por qué pasaría por el mercado de Villa Fátima prácticamente el 100% de la producción de la hoja de coca producida en la región de los Yungas, mientras que por el mercado de Sacaba pasaría tan solo el 11% de la producción generada en el Chapare, nos dice que ello se debe a la ubicación y distancia de los mercados respecto de sus respectivas zonas de producción, destacando que en el caso de Sacaba "... la comercialización de hoja de coca para los productores es más conveniente realizarla de manera directa", es decir, sin ningún tipo de control. Claro que es más conveniente para todos, para los que no tienen que dar ninguna explicación sobre el destino final de esa producción y para los que pretenden que en Bolivia no pasa nada en materia de narcotráfico. Y claro que pasa, pues en el 2016 la cocaína incautada se incremento en 107% respecto al año anterior. Seguro que la coca desviada o no registrada en el mercado legal de Sacaba tiene algo que ver con todo ello.

En pocas palabras, la UNODC no nos dice prácticamente nada sobre el destino del 42% de la producción de hoja de coca (equivalente a 16000 TM) que no pasa por los mercados legales. De este modo la UNODC se suma a todas esas instancias que hablan de la hoja de coca, pero sin precisar que ocurre con la coca (excedentaria y no excedentaria) que no pasa por los mercados legales. De ese modo se sigue alimentando el mito de la hoja de coca que solo sirve para el pijcheo o acullicu, como si no existiera ningún otro uso conocido para la hoja de coca.

Para mayor abundamiento, es oportuno recordar que en Colombia los rendimientos en términos de coca seca son de 4,2 TM/ha, que duplican el parámetro que se emplea al presente en Bolivia para el Chapare (entre 2 y 2,7 TM/ha) y casi cuadruplican los rendimientos consignados actualmente para los Yungas (entre 1,1 y 1,3 TM/ha). 

A partir de los datos consignados por la UNODC podríamos estimar el "efecto narcotráfico" en los precios de la hoja de coca. Dados los precios por kg. de coca para los Yungas y Chapare y sus distintos rendimientos, y considerando que el 89% de la producción del Chapare no pasa por un mercado legal, se puede estimar que en los Yungas se obtiene 10812 US$/ha por la hoja de coca, mientras que en el Chapare se obtiene 14370 US$/ha, es decir, un 33% más que en el caso de la hoja de coca destinada principalmente al acullicu. Esa diferencia de ingresos tiene mucho que ver con la demanda de coca para el narcotráfico.

En suma, la producción de hoja de coca en el país puede ser hasta el doble de la cifra que se consigna y ser destinada en su mayor parte al narcotráfico. Pero esa información no resulta de los informes de la ONUDC.


Link para descargar informe de la UNODC:
http://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Bolivia/2016_Bolivia_Informe_Monitoreo_Coca.pdf



12 julio 2017

ECUADOR. LA DEBACLE ANUNCIADA


Carlos Rodrigo Zapata C.

Lo curioso de nuestras latitudes es que la posibilidad de anticipar lo que acontecerá en nuestro medio en muchos casos es una tarea relativamente sencilla, ya que convivimos con esquemas tan viejos y estructuras tan calcificadas y anquilosadas que las conocemos del derecho y el revés, por lo que resulta muy difícil imaginarse alguna sorpresa distinta. No solo eso, sino el hecho que los países latinoamericanos siguen esquemas tan parecidos, nos muestra que lo que le sucede a uno ya es una anticipación de lo que les tocará a los demás, con algunas diferencias de tiempo.

A fines del año pasado cuando Rafael Correa oficializó que ya no postularía a la presidencia del Ecuador, lanzamos un vaticinio muy concreto sobre las posibles razones de su retiro. Sostuvimos que huye por la falta de discurso, porque se acabó el maná, por la crisis económica en marcha, y procuramos sustentarlo del modo más preciso posible. En el link adjunto se puede ver nuestro punto de vista [ http://yapukamani.blogspot.com/…/aprendiendo-con-correa-com… ]

El nuevo presidente ecuatoriano, Lenin Moreno, acaba de formular algunas declaraciones que nos dan un panorama de la situación económica que encontró. He aquí algunas de esas declaraciones:
 
- Moreno considera que "se podía haber sido un poquito más mesurado en dejar cuentas en mejores condiciones" al referirse al manejo económico del gobierno anterior.

- "Una cosa es lo que se dice y otra es lo que está".

El analista económico, Jorge Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, dijo a The Associated Press que el país registra un déficit fiscal “elevado” de “8% del producto interno (poco más de 8.000 millones de dólares), una deuda pública que supera el 50 % del PIB, un servicio a la deuda cada vez más elevado, una economía casi estancada, una inversión extranjera prácticamente inexistente e ingresos petroleros (el principal producto de exportación) casi en cero”, explicó el analista. Asimismo, expresó que ante este panorama “inevitablemente se requieren reformas estructurales, un plan económico y fiscal de cuatro años que promueva el equilibrio de cuentas públicas, reducción del endeudamiento y un programa económico que dé confianza, credibilidad para que crezca la economía, reducir el gasto público y eliminar leyes que desestimulan la inversión”. [ ver: http://www.eluniverso.com/…/lenin-moreno-reconoce-que-situa… ]

Es decir, sin cambios profundos en el modo de encarar nuestras problemáticas nacionales y regional no es posible cambiar el curso ineluctable de la historia que se alimenta y recrea a diario de esas viejas estructuras. El extractivismo se ha apoderado de la columna vertebral de la región, nos ha carcomido el tuétano, al punto que toda la colección de estructuras menores, mentalidades y reacciones bailan al compás extractivista.

Es notable que hasta el presente, salvo casos que ni llegan a la categoría de excepciones (pienso en el caso de los fondos generados por el cobre en Chile que en parte son destinados a un fondo de estabilización), la región no se haya planteado seriamente la posibilidad de destinar una buena parte de los fondos del extractivismo exclusivamente para inversiones sociales y estructurales, que apunten al cambio de la matriz productiva, cuando menos a flexibilizar la vigente, a diversificarla, y a construir sostenibilidad en nuestro aparato productivo.

Es llamativo que los ejemplos de Holanda, los países escandinavos, Australia, Nueva Zelanda, todos ricos en hidrocarburos y la mayoría también en materias primas, que crearon importantes fondos provenientes de esas fuentes y que se constituyeron en la piedra angular de su crecimiento y desarrollo diversificado, no hayan sido tomados en cuenta en la región, no hayan sido objeto de estudio y atención profunda. Así se libró Holanda de la “enfermedad holandesa”, así los escandinavos desarrollaron el estado social más avanzado y así Australia se acercó a los países más desarrollados del mundo. 

¿Cuál puede ser la razón de ello? Que el extractivismo permeo todas nuestras estructuras y estilos de vida, al punto que no estamos dispuestos a dejar de disponer esos recursos como mejor se nos antoja y que solo nos llevan a reproducir las mismas estructuras de pobreza y opulencia, de despilfarro y desorden, de mala formación y escasez de tecnologías. Es decir, estamos en un equilibrio históricamente estancado, donde solo logramos reproducir lo mismo de siempre, sin aventurarnos por otros senderos. Nadie nunca se ha liberado de nada repitiendo siempre lo mismo que lo sojuzga y somete.

Suma sumarum. Lamento mucho que Correa, sin duda uno de los presidentes más capaces que han pasado por esas altas esferas, haya preferido poner los pies en polvorosa del modo que ha ocurrido. Apenas horas después que Correa se despidió de su país para emprender viaje a Europa donde residirá en adelante, como si se tratara de un viaje a otra galaxia, de donde retornar fuera muy difícil, se suscitaron las declaraciones ya citadas del presidente Moreno. Mostrar la nueva realidad económica del país estaba por lo visto en primer lugar de la agenda presidencial. No solo eso, sino proclamar estentóreamente que ahora “se respira libertad y eso es maravilloso y de a poco toda la gente va a ir dejando su comportamiento ovejuno…”. Eso muestra que solemos insumirnos tanto en el extractivismo hasta quedar sin voz.

Por lo visto muchos de los sueños que alguna vez se planteó el ex presidente Correa ya no podrán ser realidad. Me recuerda a esa maravillosa oda a la fantasía desbordante de sueños y quimeras retratada en "La Lechera", cuando ella se ve en la necesidad inevitable de despedirse de todos sus sueños. En este caso sonaría algo así como: adiós Yasuní, adiós ciudad Yachay, adiós sucesión de Chávez…

Volvimos a la misma realidad de siempre en el caso del Ecuador, y ello como anticipo de lo que acontecerá también en nuestro país y en los demás países latinoamericanos. Como decíamos, solo es cuestión de tiempo.


11 julio 2017

CUANDO GOBIERNA EL DESPRECIO...


Foto de Carlos Rodrigo Zapata.










        "La ejecución de La Casa Grande del Pueblo significa que existe un explícito desconocimiento y desprecio de los valores de la historia y de la cultura..."      (Handel Guayasamin)

Carlos Rodrigo Zapata Cusicanqui

Una de las obras que más expresiones de asombro descorazonador y rechazó ha suscitado en todos quienes se han expuesto a su espantoso gigantismo y pésimo emplazamiento, la llamada "Casa del Pueblo", ha sido críticamente analizada por el arquitecto ecuatoriano Handel Guayasamin, sin duda un espíritu de gran sensibilidad hacia nuestras culturas ancestrales.

¿Qué nos dice esta personalidad?
 

        ".... en lugar de la opción horizontal, mesurada y respetuosa del patrimonio, había que optar por la opción más agresiva y atentatoria: la opción vertical, la impronta fálica, estridente y agresiva. Estamos frente a una conducta que no es nueva, ya que la misma ha sido parte de diversos procesos en los que el “marcar territorio”, “dejar huella” o “que se vea”, es parte del ejercicio del poder, del equívoco envilecimiento que todo poder provoca en los sujetos débiles de espíritu. No podemos olvidar que casi todos los procesos de colonización y de dominación también asumieron estas perversas conductas cuando tomaron la determinación de destruir templos o monumentos de los pueblos dominados como parte de un lenguaje comunicacional del poder. Toda América indígena vivió esta experiencia a partir de 1492, también las colonias europeas en Asia y África; y, los propios pueblos y ciudades europeas —sobre todo las polacas— con el advenimiento del fascismo en los años 40 del siglo pasado. Parecería que estos fenómenos, cuyo origen se da en procesos de colonización y dominación, prevalecen en democracia. Grave constatación." (Handel Guayasamin, arquitecto ecuatoriano).

La valoración crítica que nos presenta Guayasamin expresa y traduce brillantenente nuestra desazón, pues pone al desnudo los múltiples planos en que se expresa la agresión que representa la erección del edificio ya denominado "La Casa del Pueblo".

Sin duda que el conglomerado resultante de todos esos planos retrata de cuerpo entero ese espíritu agresivo que pretende marcar su territorio, pero lo hace de una manera tan excluyente y despreciativa que no hay nadie, excepto seguramente quienes han concebido tamaña agresión y sus ejecutores, que pueda identificarse con el mismo.

Hay algo muy simple y básico que estas nociones del cambio por la vía del arrasamiento no sospechan: el patrimonio es el legado del pasado que nos ayuda poderosamente a comprenderlo como condición fundamental para conocernos a nosotros mismos en nuestras propias pulsiones y preferencias, y tambien como medio indispensable de construir en nosotros valores tan trascendentes como pertenencia, respeto, comunidad. Sin ellos vale todo, por empezar el irrespeto y el desprecio, base de todas las atrocidades que han acaecido sobre los pueblos en nuestro planeta. Lo más grave y crítico de esta agresión es que se apunta a obstaculizar la comunicación, la construcción de comunidad, como si fuera mucho más importante mantener abiertas las llagas y heridas de nuestra historia, que procurar facilitar el encuentro.

También me parece muy importante destacar la labor del Arq. Guayasamin. Por la información recogida de su trayectoria, es alguien profundamente comprometido con las culturas ancestrales de nuestra América.

Veamos un breve resumen descriptivo de sus actividades:


"Su obra se caracteriza por la reinterpretación contemporánea de la arquitectura de los pueblos originarios de América y por la inclusión de elementos etnográficos e iconográficos de estas culturas.

Ha merecido importantes reconocimientos: Primer Premio en Diseño Urbano en la VII Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (1990), con el proyecto: Plan Ciudad Quitumbe; Mención de Honor Especial en el I Salón Internacional de Arquitectura e Ingeniería de Cuba (1992), con el proyecto: Casas de Guápulo; Premio Nacional de Arquitectura en la XIII Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (2002), con el proyecto: Casa Puruchuco; Premio a la mejor obra de la ciudad, Municipio de Quito (2003), con el proyecto: La Capilla del Hombre."

Sólo pensar en la impresión que habrá tenido el Arq. Guayasamin al contrastar este mamotreto paceño con el cuidadoso y prolijo trabajo de conversión de la casa de su tío Oswaldo Guayasamin, uno de los más connotados pintores y escultores de nuestras tierras, en el más importante Museo dedicado a las artes y culturas populares de nuestra América, me espanta y horroriza, y me permite comprender su necesidad de señalarlo categóricamente en el articulo ya citado.

Gracias Handel, realmente perteneces a una estirpe de artistas y pensadores que encontraron en la cultura la posibilidad de hacer posible el encuentro real y caluroso entre todas las culturas que pueblan nuestra Gran Patria, pues ello es sin duda la base y la condición para hacerla viable como expresión de nosotros mismos y no de bajos instintos o de influencias foráneas.

Si encima de semejante invasión de nuestros sentidos tampoco reflexionamos sobre lo acaecido, entonces habremos perdido irremediablemente en toda la línea. Es imprescindible comprender tanto como nos sea posible el carácter y el sentido de esta incursión en el corazón de nuestra historia arquitectónica, urbanística, patrimonial e histórica. ¿Qué significa para nuestro devenir, para la construcción de encuentros entre nuestra diversidad, para el diálogo y la formación de consensos estas formas de apropiación excluyente del patrimonio colectivo?


La Bolivia Plurinacional, ¿es solo un verso, es un desafío, es una promesa, es un deber? Yo creo que sobre todo es un deber y un desafío, que consiste en facilitar encuentros, no en reproducir distancias, en construir las bases que la hagan posible, no en multiplicar los obstáculos que mantengan las divisiones, rencillas y resentimientos del pasado. 

En aras de ese encuentro, cada palabara y cada obra debe ser sometida a la balanza del encuentro y la superación de los desprecios del pasado, y a la revalorización de todo nuestro acervo cultural, desarrollado por los pueblos indígenas de nuestra heredad nacional.


(Artículo publicado originalmente en facebook el 13 de mayo de 2017, aquí con algunas complementaciones)