02 junio 2023

ECO: "LA INVASIÓN DE LOS NECIOS"

 

Carlos Rodrigo Zapata C.


Valiosísimas apreciaciones de Umberto Eco (1932 – 2016) que ponen la mira en la llaga que lacera la comunicación humana.

Umberto Eco (1932 – 2016)

Con Internet y las RRSS evidentemente se ha ampliado el círculo de quienes pueden llegar con sus opiniones hasta el último rincón del planeta, sin importar cuánto saben, comprenden o dominan la materia o cuestión que tratan. Lo mismo sucede con sus fortuitos interlocutores que suelen entender poco o casi nada sobre el común de los diversos temas que circulan en las redes cibernéticas, llegando al extremo de enterrar y sepultar LA VERDAD bajo docenas de capas de información y escombros.

Tan grave como haber sepultado la verdad y haber perdido la facultad de identificarla y diferenciarla de la mentira y todas sus hermanas mayores y menores como la falacia, el engaño, la tergiversación, la patraña, el embuste y toda la gama más estrambótica de cuentos y teorías del complot, es que se han perdido LAS REFERENCIAS que permitían diferenciar un medio de comunicación serio de otro falaz. Eso significa que junto con la verdad ha caído LA CREDIBILIDAD, víctima de los medios de comunicación espontáneos, no controlados. Sin VERDAD hemos perdido el horizonte, sin CREDIBILIDAD hemos perdido el camino para llegar a ella. Hemos quedado entrampados en medio de la nada, como si de pronto se hubieran extraviado todas las vías y avenidas que nos ayudaban a orientarnos en la vida.

¿Qué hacer ante semejante desgracia? Urge encontrar respuestas y soluciones acertadas cuanto antes, porque la instalación de LA POSVERDAD en medio de nuestras sociedades está causando verdaderos estragos, mucho más peligrosos y destructivos que los que hasta ahora nos viene infligiendo la debacle climática con sus sequías, tormentas, incendios, olas de calor y destrucción de bosques y biodiversidad. Basta pensar en el grado y la medida en que los discursos de odio y las corrientes ideológicas más extremistas van tomando vuelo, como si fueran invitados honorables a nuestras mesas, tan similares como otras corrientes que (todavía) defienden posturas humanas y democráticas.

Todo indica que tenemos que volver a las fuentes sin detenernos mucho a debatir grandes tácticas y estrategias para devolver a la verdad toda su majestad, la que jamás debió ser puesta en duda o degradada. Según mi parecer, debemos volver a beber con gran urgencia de todo aquello que nos permitió establecer las bases de un futuro promisorio que también debe ser digno y sostenible, ya que los desastres climático y humano que vienen asolando al mundo no nos permiten ninguna pausa ni desvío, si lo que pretendemos es sobrevivir como especie. El tiempo para el ensayo y error se acabó.

No se trata de liquidar los nuevos medios de comunicación, tampoco de restringir su acceso. Se trata de volver a revalorizar las bases, fuentes y sustentos de donde provenimos. Seguro que hay muchas formas de iniciar ese gran retorno que nos permita realmente hacer camino al andar y no sólo dejar huellas de desánimo, destrucción, frustración y desesperanza.

Debemos retornar al libro, al libro más imperecedero, al clásico, a los grandes relatos, pues allí vive lo más diáfano y espontáneo, lo menos contaminado que hemos sido capaces de crear los seres humanos, retornar a lo clásico universal y local, para que nos entendamos mejor.

Para empezar este gran retorno, esta gran labor de desactivación de la ola de estupidez e imbecilidad que nos tiene atrapados, como bien diagnosticaba Eco, descubramos la extraordinaria epopeya que hizo posible proyectar la comunicación a todos los tiempos, LA HISTORIA DEL LIBRO.

Y no veo mejor forma de empezar ni más diáfana de cuántas puedo imaginar, que leer y estudiar EL INFINITO EN UN JUNCO, LA INVENCIÓN DE LOS LIBROS EN EL MUNDO ANTIGUO, de Irene Vallejo, que hizo de su amor a los libros y los cuentos, un relato sobre la historia del libro de cómo se creó y llegó hasta nuestras manos ya desde hace más de dos milenios, y porqué es la más grande invención de cuántas ha creado el ser humano. 

Podemos vencer esa mezcla de liviandad, estupidez y senilidad que se ha instalado en nuestros medios, podemos darle a la verdad el sitial que le corresponde, construir un nuevo catálogo de referentes serios y devolverle a la credibilidad su valioso lugar, con todas las disculpas del caso.

Con tanto ruido y parafernalia superficial hasta llegamos a pensar que estábamos derrotados, pero por lo visto sólo andábamos de parranda. ¡Salud!

Fotos: Umberto Eco y tapa del libro de Irene Vallejo @irenevalmore



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"LA INVASIÓN DE LOS NECIOS ": la opinión que tenía Umberto Eco de Internet y las redes sociales

Recuperamos las reflexiones críticas del escritor fallecido que los lectores han utilizado a modo de homenaje
La noticia de la muerte de Umberto Eco ha llegado a las portadas de periódicos de todo el mundo, pero también se ha dejado notar en las redes sociales donde los lectores han querido despedirse del escritor y lo han convertido en trending topic. Una curiosa paradoja si tenemos en cuenta que las redes no eran precisamente santo de su devoción, tal y como el semiólogo había manifestado en numerosas ocasiones. Estas son algunas de sus reflexiones al respecto:
- Sobre las opiniones vertidas en las redes sociales:
Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas". La Stampa
"La televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de Internet es que ha promocionado al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad". ABC
- Sobre Twitter:
El fenómeno de Twitter es por una parte positivo, pensemos en China o en Erdogan. Hay quien llega a sostener que Auschwitz no habría sido posible con Internet, porque la noticia se habría difundido viralmente. Pero por otra parte da derecho de palabra a legiones de imbéciles”. Discurso en la Universidad de Turín
Sobre la influencia de Internet en los medios de comunicación:
Internet puede haber tomado el puesto del periodismo malo… Si sabes que estás leyendo un periódico como EL PAÍS, La Repubblica,Il Corriere della Sera…, puedes pensar que existe un cierto control de la noticia y te fías. En cambio, si lees un periódico como aquellos ingleses de la tarde, sensacionalistas, no te fías. Con Internet ocurre al contrario: te fías de todo porque no sabes diferenciar la fuente acreditada de la disparatada. Piense tan solo en el éxito que tiene en Internet cualquier página web que hable de complots o que se inventen historias absurdas: tienen un increíble seguimiento, de navegadores y de personas importantes que se las toman en serio". EL PAÍS
Hace un tiempo se podía saber la fuente de las noticias: agencia Reuters, Tas..., igual que en los periódicos se puede saber su opción política. Con internet no sabes quién está hablando. Incluso Wikipedia, que está bien controlada. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira. Es un problema muy grave, que aún no está solucionado". ABC
- Sobre YouTube y el modo de consumir contenido audiovisual:
(...) Parece que los jóvenes ahora miran más YouTube, se van acostumbrando a cosas muy rápidas, quizás ya no podrían ver una película de Wim Wenders que dura cuatro horas. Pero se puede cambiar: a uno de mis nietos, cuando tenía diez años, le dije que tenía que ver El guateque, con Peter Sellers, divertidísima; pero no le gustaba, era demasiado lenta para él. Ahora que tiene quince años, le gusta. Se ha convertido en alguien capaz de entender una película más lenta, pero al principio estaba acostumbrado a una velocidad más rápida." ABC
Las reflexiones críticas de Eco sobre el uso que se hace de Internet y las redes sociales no han pasado desapercibidas para sus seguidores, que han rescatado sus frases como último homenaje al intelectual:
“El fenómeno de Twitter es por una parte positivo, pero por otra, da derecho de palabra a legiones de imbéciles”.- Umberto Eco #UmbertoEco
— El Fraga  (@FragaComics) febrero 20, 2016