29 septiembre 2023

“DINAMITAR LA ADUANA”


Carlos Rodrigo Zapata C. (*)


Parece que los vientos ultraliberales que circulan en la Argentina ya van llegando a Bolivia. La última ocurrencia: “dinamitar la Aduana”. En Argentina hablan de motosierra, aquí de dinamita. Se parecen, apuntan a destruir y despedazar.


¿Cuál es el punto? La Aduana no cumple su misión consistente en impedir el contrabando. Ergo, “la única forma efectiva de detener el contrabando es tomando medidas radicales. Es dinamitando la Aduana Nacional (figurativamente). Sin Aduana no hay contrabando, al igual que sin matrimonio no hay divorcio”. Listo el pollo. “Los beneficiados seriamos todos los bolivianos, especialmente los más pobres, que podrían comprar ropa y comida más fácilmente. La clase media también tendría acceso a autos y maquinaria de mejor calidad y precio. Los actuales aranceles e impuestos nos limitan a todos a comprar productos nacionales, incluso si son de mala calidad, lo cual es una restricción a nuestra libertad individual”. (ver, ¡Hay que dinamitar la Aduana Nacional! Jaime Dunn De Ávila)

Da la impresión de que se desconoce olímpicamente la realidad nacional. No se entiende el mercado de trabajo, tampoco se han hecho intentos por comprender sus orígenes. El rasgo más destacable del mercado laboral en Bolivia es el sector informal, en particular sus colosales dimensiones, estimadas en el 85% de la población activa nacional que es de 6 millones de habitantes.

La pregunta del trillón es, de dónde surge semejante masa de informales. Para decirlo de modo breve: de la confluencia de varios problemas estructurales de larga data, siendo los fundamentales la concentración de la riqueza y los recursos en pocas manos, la pobreza siempre presente, la migración campo-ciudad, la incapacidad de los propietarios de los medios de producción de generar suficientes puestos de trabajo, la exclusión secular de las mayorías nacionales, entre otros.

Dicho de otro modo, los informales tienen que hacer magia para sobrevivir, pues no tienen medios de producción, activos o riqueza que les permita invertir en su propio puesto de trabajo y tampoco encuentran puestos de trabajo en el mercado. Es decir, quedan a la deriva, a la buena de Dios. No les queda otra que inventarse unas “empresas unipersonales”.

Eso significa que el sector informal es la manifestación de un problema estructural de inmensas dimensiones y, a su vez, es una “solución" o salida a semejante problema, completamente ingobernable, peor aún con recetas teóricas no confrontadas con la realidad. Los informales tienen que valerse de todo lo que pueda estar a su alcance, es la única alternativa disponible desde hace décadas o perecer de hambre.

Pretender que eliminando los aranceles se elimina el contrabando no solo es una mala receta, es una pésima señal que muestra el desconocimiento absoluto de nuestra realidad. El año pasado CAINCO también ya planteó la misma propuesta que no ha tenido ninguna atención de parte de la actual administración del Estado, como no podría ser de otra manera.

Ese desdén del oficialismo se debe a que el tan cacareado modelo que vienen aplicando las administraciones masistas desde hace 17 años usa las mismas armas de que se vale el sector informal para organizar su subsistencia, puesto que no tienen ninguna otra respuesta, no tienen idea de cómo generar puestos de trabajo dignos, formales, con productividades decentes. Dicho modelo recurre al contrabando con la misma naturalidad con que alienta la depredación, facilita la explotación ilegal de bosques y canteras o ayuda al narcotráfico. De todos esos cueros salen todas las correas de las prebendas. Lo más increíble es que de semejantes formas de subsistir a costa del futuro se pavonean los detentores del poder.

En el artículo que adjunto (ver el siguiente link) he efectuado una explicación más detallada de las razones por las que la eliminación de los aranceles no sólo dejaría al Estado con 2000 millones de dólares menos por las recaudaciones aduaneras, sino que provocaría una conmoción nacional de incalculables consecuencias.

Los problemas estructurales no surgen de la noche a la mañana, son obra de muchas décadas, hasta de generaciones, por lo que no es posible ni imaginable encontrar salidas instantáneas como las que suele aplicar el neoliberalismo y corrientes afines a punta de austericidios, motosierras y dinamita.

El comercio es el sector estrella del sector informal, y el contrabando es el corazón de esa actividad. De ella viven de modo directo e indirecto aprox. 4 millones de trabajadores informales y una parte significativa de los magros ingresos que percibe la gran mayoría proviene del diferencial de precios entre los productos importados legalmente (que pagan aranceles) y los que ingresan al país por contrabando (y no pagan aranceles). Es tan significativo dicho diferencial que los contrabandistas no están de acuerdo en eliminar aranceles porque es justamente la coexistencia de los aranceles al lado de los precios derivados del contrabando lo que les permite “ser competitivos” y asegurar ingresos que de otro modo serían inalcanzables.

La consecuencia más lamentable de la existencia del sector informal es que no es posible institucionalizar el país, es decir, establecer y aplicar normas que sean respetadas por todos. Para convivir con ese estado de cosas se recurre a toda clase de excepciones y por supuesto a violar todas las normas y leyes. La oposición de los informales a la 'Ley de Legitimación de Ganancias Ilícitas' muestra palmariamente la realidad: buena parte de sus ingresos no pueden ser explicados.

En suma, considero que no es posible pensar en aplicar la teoría económica seca y rancia sin confrontarla con la realidad del país. ¿Han escuchado que los chuteros (me refiero a quienes adquieren vehículos chutos, sin papeles, no a quienes los importan por la vía del contrabando) han amenazado con guerra civil si se intenta confiscarles sus vehículos? La razón de semejante extremo es simple: para la población rural los chutos equivalen a su libertad, a haberse independizado de innumerables obstáculos, trabas y limitaciones que les impedían todo progreso material. Los chutos son algo así como su salvación.

Pese a ello, no hay día que pase sin que algún economista ultraliberal no despotrique contra los chuteros. El problema es simple: ignoramos la realidad del país de tal manera que todo lo aquí señalado puede parecer simplemente de otro planeta. Este es el planeta Bolivia, ampliamente ignorado y desconocido por los mismos bolivianos, y muchas veces hasta por sus sectores más letrados.


El siguiente artículo es parte integrante de la presente nota:

Carlos Rodrigo Zapata C., Problemas estructurales. ¿Qué son? ¿Cuál es su importancia? ¿Por qué vivimos acosados por ellos?

https://yapukamani.blogspot.com/2022/07/problemas-estructurales-que-son-cual-es.html

 

Jaime Dunn de Ávila, ¡Hay que dinamitar la Aduana Nacional!

https://www.brujuladigital.net/opinion/hay-que-dinamitar-la-aduana-nacional?fbclid=IwAR1XikCxqFwyF81R3Eh7xZSz0_UjD_TlYPKhMZoEh5riJIwpswPfdxd4fYU


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(*) Carlos Rodrigo Zapata C. Es Economista, Especialista en Planificación Territorial, Diplomado en Sistemas de Información Geográfica, Percepción Remota y Sistemas de Posicionamiento Global, Catedrático de Desarrollo del Capitalismo. Analista político, social y ambiental.


16 septiembre 2023

LA AMENAZA AL AMBORÓ Y UNA FORMA PEDAGÓGICA DE EXPIAR CULPAS


Carlos Rodrigo Zapata C. (*)

La disputa actual que ha estallado entre el nivel central del Estado (encabezado por el ministro Montaño) y el subnacional, representado por la Gobernación del departamento de Santa Cruz por la carretera Santa Cruz – Las Cruces – Buena Vista de 98 kilómetros, ya ha derivado en diversos perjuicios y amenaza con escalar aún mucho más. Por ello es importante tratar de situarse en todo el alcance de la problemática puesta de manifiesto, tanto para comprender sus raíces como para identificar posibles vías de solución.

El problema se origina en el surgimiento de dos posiciones muy contrapuestas. El nivel central busca ejecutar un proyecto caminero que tiene financiamiento y proyecto a diseño final, aunque sujeto a algunas observaciones no menores, mientras que el nivel subnacional busca cambiar el trazo de algunos tramos debido a que los actuales trazos afectarían zonas de recarga de agua de acuíferos, cruciales para el abastecimiento estable de agua en la ciudad de Santa Cruz y alrededores.

La primera cuestión que urge despejar es muy clara: ¿a qué se debe la presión del nivel central del Estado para ejecutar el proyecto tal como fue aprobado inicialmente? ¿Los argumentos de los acuíferos y la afectación al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, una de las joyas de nuestro cofre de bienes naturales, no bastan y sobran? Aquí el ministro Montaño está en deuda, debe explicaciones y urge que las dé y que sean muy claras y convincentes.

Una de las posibles razones por las que hasta la fecha no hay una explicación suficiente se debería a las denuncias que se han efectuado en el sentido que las áreas por las que pasaría el nuevo camino, tal como a la fecha está diseñado, habrían sido ampliamente loteadas e incluso ya se habrían vendido lotes por millones de dólares. De ser cierta esta noticia, surgen no menos de tres cuestionamientos básicos:

1] ¿Los loteadores están en connivencia con el nivel central del Estado o el ministro Montaño?

2] ¿Los municipios por los que atravesarían los tramos inicialmente seleccionados han autorizado esos loteamientos y correspondientes urbanizaciones?, ¿cuándo?

3] ¿Quién planifica y decide el desarrollo urbano-rural de los municipios?

Estos temas deben despejarse a la brevedad como para comprender las razones por las que las discrepancias iniciales han escalado tanto, hasta el punto en que se mantienen amenazas de bloqueos y otras medidas.

La segunda cuestión que urge despejar es, ¿a qué se debe la férrea oposición que plantea la Gobernación para ejecutar el proyecto tal como fue aprobado inicialmente? La respuesta es contundente: a la defensa de los acuíferos y del parque nacional Amboró. Nadie puede poner en duda la importancia y necesidad de cuidar esos recursos y de cumplir con todas las normas que exijan su conservación.

No obstante, observamos que esa preocupación por el cuidado de tan preciosos recursos recién ha surgido en el último tiempo, una vez que la misma población cruceña y las fuerzas vivas del departamento se han percatado del grado de destrucción que ha sufrido su propio entorno natural, con gran énfasis en los alrededores del área metropolitana de Santa Cruz. Esa situación ha llevado a que los periodos de lluvias se acorten, las temperaturas aumenten y la sequía se extienda, tal como recién nos ha advertido un estudio de la Fundación Tierra sobre "Cambio climático en Santa Cruz. Nexos entre clima, agricultura y deforestación”.

¿Qué implicancia tiene esa situación? Obviamente, la de centrar la atención en un área geográfica mucho más extensa, indispensable para preservar las fuentes de agua de la metrópoli cruceña que de aquí a la vuelta de esquina estará alcanzando ya los tres millones de habitantes, lo que representa un desafío inmenso desde el punto de vista de provisión de agua de calidad de modo continuo.

¿Qué corresponde hacer en este cruce de urgencias e intereses, descuidos y agresiones? Vamos en orden.

Lo primero es que deben preservarse las fuentes de agua de la ciudad de Santa Cruz y alrededores. En este punto no puede haber dudas, más allá de cualquier otro tipo de presiones y prerrogativas existentes, pesen a quien pesen.

En el mismo nivel de urgencia y prioridad se halla por supuesto la protección y preservación plena e integral del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, ya que es en su seno que se generan los caudales de agua requeridos.

Lo segundo es que los loteamientos deben ser cancelados, ya que se constituyen en una vía de penetración en áreas que deben ser preservadas para la protección y conservación ambiental. Todas las partes deben deponer en lo posible sus exigencias y retornar a fojas cero a la brevedad y del modo más consensuado que fuera posible. Nadie olvide el estado miserable de la justicia en nuestro país.

Lo tercero es que aún queda por ver la forma en que deben saldarse cuentas con la misma región de Santa de Cruz. No es posible que por su descuido durante décadas (el departamento de Santa Cruz tiene un PLUS desde al año 1995 que ha ignorado y despreciado), ahora las cargas y las presiones se desplacen a una región mucho más extensa que la que corresponde a la misma región metropolitana cruceña. Por supuesto que sus requerimientos de agua y protección ambiental limitan y restringen otros posibles usos que por supuesto también deberán ser compatibles con el medio ambiente.

Mi punto de vista es que la Gobernación ha contraído una deuda significativa con el medio ambiente, las condiciones de vida de la población cruceña y las generaciones futuras. Como una forma de cubrir esta deuda, sugiero que la Gobernación, en estrecha coordinación con los municipios cruceños, elabore y presente un plan integral de gestión ambiental, de bosques y acuíferos de cumplimiento obligatorio que incluya un plan y estrategia de implementación, válido para toda la institucionalidad cruceña, tanto pública como cívica y privada, como alternativa a no ser obligada a cubrir toda la inversión en la construcción de la carretera, obviamente por los trazos que no afecten los acuíferos y el Amboró. De llevarse a cabo, esta experiencia debe ser replicada con carácter de suma urgencia en todo el territorio de nuestra patria, Bolivia.

Considero que éste sería un modo sensato y salomónico no sólo de expiar culpas y encarar civilizadamente el conflicto que se ha desatado, sino además un modo inmensamente pedagógico, puesto que las fuerzas depredadoras están haciendo estragos en el departamento de Santa Cruz y en todo el país, sin que hasta el presente se construyan bases e instrumentos idóneos y apropiados para defender nuestra heredad nacional, de la que los bienes naturales y el medio ambiente constituyen elementos determinantes, así como de nuestras posibilidades futuras de desarrollo y bienestar.

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(*) Carlos Rodrigo Zapata C. Es Economista, Especialista en Planificación Territorial, Diplomado en Sistemas de Información Geográfica, Percepción Remota y Sistemas de Posicionamiento Global, Catedrático de Desarrollo del Capitalismo. Analista político, social y ambiental.

https://www.facebook.com/Alaschiquitanasvoluntarios/videos/661486052595429/

13 septiembre 2023

Conversando con ChatGPT: ¿CUÁL ES LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA PROPIEDAD? ¿PUEDE PRESCINDIRSE DEL ESTADO?

 

Carlos Rodrigo Zapata C. (*)

Hoy en día podríamos decir que ya no podemos irnos “orejanos” de este mundo desde que existe ChatGPT. ¿Qué es un “orejano”? Es un ternero no marcado a fuego, permanece impoluto podríamos decir, donde su pureza está aún inalterada. Esta figura del orejano nos la enseñó Jesús Urzagasti, el escritor y periodista chaqueño que nos dejó una obra imperecedera.




















¿Por qué sostenemos algo así? Porque gracias a ChatGPT podemos obtener respuestas tan claras y contundentes a nuestras preguntas que ya no caben espacios para seguir sosteniendo puntos de vista fantásticos que ya han sido arrasados por la ciencia, la evidencia empírica, la experiencia y la sabiduría. Dicho en breve: ya no hay espacio para nuestras creencias y fantasías, ya no somos terneros inocentes. Aquí sí podemos hablar de un “fin de la historia”. Lástima que tome tanto tiempo convencerse de que ya no hay espacio para tanta fantasía, falsedades y fake news de toda laya.

 

 

¿Qué es ChatGPT?

ChatGPT es un sistema de chat basado en el modelo de lenguaje por inteligencia artificial GPT-3, desarrollado por la empresa Open AI. Es un modelo con más de 175 millones de parámetros, entrenado con grandes cantidades de texto para realizar tareas relacionadas con el lenguaje, como generación de textos, traducción o creación de código. Es una inteligencia artificial que puede responder preguntas, ayudar al usuario a encontrar información y cambiar el tono según el contexto.

Bing IA

A este terreno nos han llevado, por ejemplo, los libertarios extremistas que creen que es cuestión de hacer desaparecer el Estado para que las cosas encuentren su rumbo natural, espontáneo y superador de toda clase de embrollos, guiadas por “la mano invisible” del mercado.

Adjunto unas consultas a ChatGPT sobre el complejo temático conformado por la función social de la propiedad, calentamiento global, crisis climática, desigualdad, economía de mercado, liberalismo y Estado. A fin de obtener su respuesta de modo claro y conciso le pedí que me la diera en forma de discurso.

En la primera pregunta me limité a pedir su enfoque en torno a la función social de la propiedad. Luego le pedí que incluyera asuntos como el calentamiento global, el cambio climático, la desigualdad, el liberalismo y la economía de mercado. En último término le pedí que incluya el Estado en su respuesta.

Aquí vienen sus respuestas. Las primeras dos me las dio de forma simultánea (¡alucinante!), la tercera me la dio cuando le pedí que incluyera expresamente el tema del Estado. Al final agrego unos comentarios.

 

CRZC:

¿Qué significa la función social de la propiedad? ¿En qué casos, ámbitos o situaciones es indispensable que se aplique dicha función? ¿De dónde surge su necesidad, en qué medida se cumple o satisface dicha función?

 

ChatGPT

Primera respuesta:

La función social de la propiedad es un concepto legal y filosófico que se refiere a la idea de que la propiedad privada no debe ser ejercida de manera absoluta o ilimitada, sino que debe cumplir ciertas obligaciones y responsabilidades hacia la sociedad en su conjunto. Esta función social de la propiedad varía según el contexto legal y político de cada país, pero en general, tiene varios componentes clave:

1.     Uso adecuado: Los propietarios deben utilizar sus propiedades de una manera que contribuya al bienestar de la sociedad y no cause daño o perjuicio injustificado a otros miembros de la comunidad.

2.     Beneficio público: La propiedad privada no debe ser un obstáculo para el interés público. En algunos casos, puede ser expropiada o limitada en su uso si es necesario para proyectos de utilidad pública, como la construcción de carreteras, hospitales o escuelas.

3.     Responsabilidad ambiental: Los propietarios deben ser responsables del impacto ambiental de sus propiedades y deben tomar medidas para prevenir la contaminación o el deterioro del entorno natural.

4.     Justa distribución de la riqueza: La propiedad privada debe contribuir a la justa distribución de la riqueza y los recursos. Esto puede implicar la implementación de políticas fiscales progresivas o la regulación de la concentración de la propiedad en manos de unas pocas personas o empresas.

La necesidad de aplicar la función social de la propiedad surge de la preocupación por equilibrar los derechos individuales de propiedad con el bienestar y los intereses de la sociedad en su conjunto. En situaciones donde la propiedad privada se ejerce de manera absoluta y sin consideración por el impacto en la sociedad o el medio ambiente, pueden surgir desigualdades, injusticias y problemas sociales.

La medida en que se cumple o satisface la función social de la propiedad varía de un lugar a otro y depende en gran medida del marco legal y político de cada país. Algunos países tienen regulaciones más estrictas y políticas públicas diseñadas para garantizar que la propiedad privada cumpla su función social, mientras que en otros lugares, esta función puede ser menos enfatizada o regulada de manera más laxa. La efectividad de la aplicación de la función social de la propiedad también puede ser objeto de debate y controversia en la sociedad, ya que a menudo involucra un equilibrio delicado entre los derechos individuales y el bienestar colectivo.

Segunda respuesta:

La función social de la propiedad es un concepto legal y filosófico que se refiere a la idea de que la propiedad privada no debe ser ejercida de manera absoluta o ilimitada, sino que debe cumplir ciertas obligaciones y responsabilidades hacia la sociedad en su conjunto. Esta función social de la propiedad se deriva de la noción de que la propiedad no es un derecho absoluto, sino que está sujeta a ciertas limitaciones y deberes que benefician a la sociedad en general.

La función social de la propiedad es indispensable en varios casos, ámbitos y situaciones, que pueden incluir:

1.     Vivienda: En muchos países, se considera esencial que la propiedad inmobiliaria se utilice de manera adecuada y no se deje desocupada o en estado de abandono, especialmente en áreas con escasez de viviendas. Esto se hace para garantizar que las propiedades se utilicen de manera efectiva para satisfacer las necesidades de vivienda de la población.

2.  Medio ambiente: La función social de la propiedad también se aplica en situaciones donde la propiedad puede tener un impacto significativo en el medio ambiente. Los propietarios pueden estar obligados a tomar medidas para proteger y preservar los recursos naturales en sus tierras, evitando la contaminación y el agotamiento de recursos.

3.   Expropiación para el bien público: En casos de proyectos de infraestructura pública, como la construcción de carreteras, aeropuertos o hospitales, la propiedad privada puede ser expropiada en interés del bien público. Esto implica que la propiedad se utiliza para beneficio de la sociedad en lugar de los intereses individuales del propietario.

4.    Redistribución de la riqueza: En algunos países, la función social de la propiedad se utiliza como base para políticas fiscales y de redistribución de la riqueza. Esto puede incluir impuestos progresivos y regulaciones para evitar la concentración excesiva de la propiedad en manos de unos pocos.

La medida en que se cumple o satisface la función social de la propiedad varía según la legislación y la implementación en cada país. Algunos países pueden tener regulaciones más estrictas y sistemas de aplicación para garantizar que la propiedad cumpla su función social, mientras que, en otros lugares, estas regulaciones pueden ser menos rigurosas o su aplicación puede ser deficiente. La función social de la propiedad es un tema importante en la teoría y la práctica del derecho de propiedad y la política pública, y su aplicación puede generar debates y controversias en la sociedad.

 

 CRZC:

¿Qué papel le correspondería al Estado en este complejo de urgencias, necesidades, desastres y desafíos? ¿Puede quedar el manejo de todo ese complejo en poder únicamente del sector privado?

ChatGPT

 Excelente pregunta. En el contexto de desafíos como el calentamiento global, la economía de libre mercado y la función social de la propiedad, el papel del Estado es fundamental y desempeña un papel crucial en la gestión de estas cuestiones complejas y urgentes.

1.     Regulación y protección ambiental: El Estado tiene la responsabilidad de establecer y hacer cumplir regulaciones ambientales sólidas para proteger el medio ambiente y mitigar el cambio climático. Esto incluye limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger la biodiversidad, garantizar la gestión sostenible de los recursos naturales y abordar la contaminación.

2.     Promoción de la sostenibilidad: El Estado puede fomentar prácticas empresariales sostenibles a través de incentivos económicos, subsidios a la investigación y desarrollo de tecnologías limpias, y la implementación de políticas de compras públicas verdes.

3.     Investigación y desarrollo: El gobierno puede financiar investigaciones y proyectos de desarrollo relacionados con la mitigación y adaptación al cambio climático, así como la transición hacia una economía más sostenible.

4.     Infraestructura verde: El Estado puede invertir en infraestructuras verdes, como sistemas de transporte público eficiente, energía renovable y redes de suministro de agua y saneamiento más sostenibles.

5.     Educación y conciencia pública: El gobierno tiene un papel importante en la educación pública sobre cuestiones ambientales y la promoción de la conciencia ambiental en la sociedad.

6.     Justicia social: El Estado puede abordar la desigualdad económica y social a través de políticas fiscales progresivas y programas de bienestar, asegurando que las soluciones a los desafíos ambientales no recaigan de manera desproporcionada sobre los grupos más vulnerables.

7.     Cooperación internacional: El cambio climático y otros problemas ambientales son cuestiones globales que requieren cooperación internacional. Los Estados pueden desempeñar un papel importante en la diplomacia ambiental y la participación en acuerdos internacionales para abordar estos problemas de manera conjunta.

En cuanto a si el manejo de estos desafíos puede quedar únicamente en manos del sector privado, es importante reconocer que, si bien el sector privado tiene un papel importante en la innovación y la implementación de soluciones sostenibles, los intereses comerciales individuales pueden no alinearse siempre con el bienestar social y ambiental. Por lo tanto, la regulación gubernamental y la supervisión son esenciales para garantizar que las empresas operen de manera responsable y en beneficio de la sociedad en su conjunto.

En resumen, el Estado desempeña un papel insustituible en la gestión de desafíos como el cambio climático y la función social de la propiedad. Su función es equilibrar los intereses privados con el bienestar público, estableciendo políticas y regulaciones efectivas y promoviendo soluciones sostenibles para garantizar un futuro más justo y sostenible para todos. La colaboración entre el sector público y privado es esencial para abordar eficazmente estos complejos problemas globales.

 

CONCLUSIÓN

Como podemos apreciar, ChatGPT maneja un enfoque muy contundente basado en información y en una fantástica base de datos que tiene a su alcance. Sostener un punto de vista ya no es ni puede ser más una cuestión de insistir, gritar o insultar, es cuestión de información, de manejo adecuado de los contextos, de su correcta interrelación, y no de excluir lo que se le antoja a cada discurso.

Lo señalado anteriormente no significa que ChatGPT sea algo así como un nuevo oráculo, el Delfos de nuestro tiempo, pero, eso sí, significa una valla mucho más alta que la que hasta ahora hemos utilizado y tenido a nuestro alcance. Dejemos de jugar a las ideologías todopoderosas, primero porque el mundo es mucho más ancho y ajeno de lo que imaginamos y, segundo, porque ya no tenemos el poder de contar cuentos chinos sin réplica instantánea, usando fuentes más poderosas de información, base indispensable para toda reflexión.

En lugar que los “liberales” sigan tratando de imponer un discurso tan hueco y falaz como el de las divinas fuerzas del mercado libre que todo lo pueden y los “progres” sigan inventándose discursos extraviados, sin ningún norte ni propuesta seria, sería mucho mejor que en todos los lados del espectro político económico se aboquen a estudiar la forma de interrelacionar todo lo señalado, ya que de su adecuada resolución depende el destino humano.

Excluir de antemano el mercado o el Estado, sin tener respuestas coherentes y razonables para todo el espectro de problemáticas que están haciendo de las suyas en el planeta, no sólo es arrogante, es profundamente estúpido. Lo primero es que los “liberales” reconozcan que existe un debacle climática y ambiental causada por la acción humana con plena intervención de los mercados, los libres, los libertinos y los controlados, y los “progres” decidan si tienen una línea clara e intransigente en defensa de los derechos humanos y de la Madre Tierra o prefieren nomás sumarse a las mafias que ya asolan nuestros países.

Sin reconocer la realidad y optar por líneas de acción coherentes no hay futuro sostenible inclusivo promisorio (SIP, se lee sin respirar de modo seguido), sólo falacias e imposturas.

 

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(*) Carlos Rodrigo Zapata C. Es Economista, Especialista en Planificación Territorial, Diplomado en Sistemas de Información Geográfica, Percepción Remota y Sistemas de Posicionamiento Global, Catedrático de Desarrollo del Capitalismo. Analista político, social y ambiental.

 

27 julio 2023

LA SOLUCIÓN AL FRACASO DEL ESTADO ES UN ESTADO CON MISIÓN

 


Carlos Rodrigo Zapata (*)

En tiempos en los que más se siente el fracaso del Estado, suele ofrecerse el mercado como solución milagrosa, como si fuera una suerte de antídoto automático.

Con ello se trata de encubrir frecuentemente que el mercado tiene tantas fallas como un Estado mal entendido y peor llevado que no entiende sus deberes ni reconoce sus potencialidades. 


Los desastres que han surgido en el mundo son con gran certeza una combinación de lo peor de ambos esquemas. Lo mejor de ambos parece emerger cuando ninguno tiene la supremacía, pero se complementan y facilitan, sin anularse y sin pretender hegemonizar la marcha de los asuntos de la sociedad.

En una entrevista realizada a Thomas Piketty, el autor de “El Capital en el Siglo XXI”, le preguntaron sobre la situación internacional predominante y qué propone a nivel mundial. Su respuesta fue concluyente:

"Es necesario regular el capitalismo. Necesitamos instituciones democráticas fuertes para regular la deriva de desigualdades, para controlar la potencia de los mercados, del capital, al servicio del interés general. Es un error creer que a eso se llega de forma natural. Hay una especie de fe en la autorregulación de los mercados que es excesiva. En 1914, durante la primera mundialización, hubo una sacralización del libre mercado y la propiedad privada que creó fuertes desigualdades, tensiones sociales, aumento del nacionalismo y, de alguna manera, contribuyó al estallido de la I Guerra Mundial".

En efecto, la idea que todas las decisiones se pueden dejar a disposición de las libres fuerzas del mercado ha conducido a los mayores excesos en el siglo XX, a tan grandes excesos como a los que han conducido los Estados tiránicos y dictatoriales o aquellos que usan unos remedos de democracia con el único fin de mantener en el poder a pequeños grupos de interés.

El mismo Piketty, famoso por sus principales libros, incluida su "Breve Historia de la Igualdad", está convencido que es indispensable regular el capitalismo, ya que su alma está centrada en obtener beneficios a cualquier precio. Así como la vida es el mundo de los humanos, el lucro sin medida es el mundo del capitalismo, y no podemos permitir que avasalle nuestro mundo por satisfacer el suyo, como también ocurre en Bolivia con los extractivismos desquiciados.

Ese pecado mortal está pagando hoy en día la humanidad, especialmente desde el fin de la segunda guerra mundial y con mayor énfasis todavía desde la caída de la cortina de hierro (1989 -1990), desde que se les dio nuevamente rienda suelta a las libres y antojadizas fuerzas del mercado. La debacle climática y ecológica y la desigualdad económica y social se hallan en el corazón de ese pecado.

Es indispensable identificar el conjunto de tareas que mejor puede cumplir y desempeñar el Estado de modo tal que se abstenga de desorganizar, destruir, paralizar las fuerzas productivas nacionales y locales. Ello significa que es crucial asignarle una misión fundamental que le permita desplegar lo mejor de sí en beneficio de la colectividad, sin ahogar el mercado, pero tampoco dejándolo tan libre como para que destruya los fundamentos de la vida.

La pregunta es, y ¿cuál es la misión que debe seguir el Estado? En un mundo en que una pequeña fracción de la sociedad acapara la casi totalidad de la riqueza y los recursos y además no tiene la capacidad de generar todos los puestos de trabajo que requiere la sociedad ni gestionar los recursos de modo sostenible, los pobres y la gran mayoría de la sociedad que no es propietaria de los medios de producción tiene que ingeniárselas y rebuscarse la vida para subsistir dignamente. Eso es lo que hace la gente en el sector informal: inventarse a diario cómo va a subsistir, cómo le va a hacer para rebuscarse la vida, lo que logra con un inmenso costo social y ambiental que en buena parte se traslada al futuro, y en la gran mayoría de los casos con grados de pobreza y miseria muy penosos.

Sin el apoyo del Estado ni siquiera eso sería posible. Hasta el presente el Estado, muy particularmente en Bolivia, ha apoyado al sector informal en interés propio, recurriendo principalmente a la omisión activa. La omisión activa significa que el Estado muchas veces simplemente cierra los ojos y deja que sucedan u ocurran muchas cosas. Por ejemplo, el contrabando, el narcotráfico o la explotación ilegal y depredatoria de oro no sucederían si el Estado no cerrara los ojos intencionalmente ante todo ello. El hecho es que lo hace, aunque pretende dar la apariencia de luchar contra esos flagelos destructores de nuestros recursos e institucionalidades, pues siempre se limita a actuaciones marginales. El Estado actúa de este modo como medio o instrumento para lograr el apoyo político de los diversos actores a los que ayuda, a fin de que una pequeña minoría se perpetúe en el poder. Esta forma de actuación del Estado no ayuda a construir instituciones serias y duraderas, a hacer prevalecer la ley, a lograr que las autoridades sean respetadas. Esta es una manera de ayudar a la gente momentáneamente, pero su ayuda es de naturaleza destructiva de las bases y condiciones que requiere la sociedad para prevalecer a mediano y largo plazo. Lo único que logra de este modo es acrecentar los problemas estructurales, perpetuando las estructuras del rezago y la depredación.

¿Hay alguna otra misión que es posible imaginar para el Estado que no sea fomentar la desinstitucionalización, ni obstruir la iniciativa individual, ni alentar el clientelismo y las prebendas como sucede hoy en día, ni actuar de modo destructivo y acaparador y, además, sea capaz de ayudar constructivamente a la gente a realizar sus proyectos de vida? Si, si lo hay.

Es el Estado centrado en la ejecución de misiones de gran alcance y proyección. Esta vertiente ha sido particularmente impulsada por la economista Mariana Mazzucato, de origen italo-norteamericano. Ella está convencida que el Estado tiene los medios para encarar misiones de gran alcance y que las empresas privadas en muchos casos sólo se ocupan de aprovechar y explotar las innovaciones tecnológicas que ha desarrollado el Estado mediante sus proyectos y empresas. Este enfoque de las misiones económicas impulsadas por el Estado supone y exige un Estado realmente fuerte, con múltiples capacidades, consciente de la misión que le corresponde desempeñar, situación que desgraciadamente estamos lejos de satisfacer.

¿Hay otra manera de imaginar un Estado capaz de encarar misiones de gran alcance y proyección en los marcos de las grandes limitaciones en que vivimos? Si, también ello es posible e imaginable. Estamos hablando de un Estado que no aliente la depredación ni la desinstitucionalización, ni recurra en sus actuaciones al prebendalismo y el clientelismo, y tampoco destruya las bases del futuro por lograr éxitos a cualquier precio en el corto plazo y que, además, no obstruya ni bloquee la iniciativa productiva y creativa empresarial de los bolivianos, sino más bien la fomente.

En pocas palabras estamos hablando de un Estado capaz de centrarse en la misión primigenia que siempre tuvo desde sus orígenes y es la de FACILITAR LA PROVISIÓN DE BIENES Y SERVICIOS PÚBLICOS Y COLECTIVOS (BPs).

¿Qué son los BPs? Son todas aquellas infraestructuras, facilidades y servicios que son indispensables para hacer posible el desarrollo económico gracias a la más amplia y decidida participación de toda la sociedad. Los BPs son el instrumento que permite complementar los escasos recursos que dispone la gente o que puede agenciarse mediante familiares, amigos y entidades financieras para la realización de sus proyectos y emprendimientos, de modo tal que les permitan emplear todos sus recursos.

Imaginemos por un momento un Estado plenamente centrado en esta misión. Sería un Estado que ayuda y colabora a que los diversos sectores económicos, regiones, municipios e incluso instituciones a que accedan a los BPs que requieren para superar las respectivas restricciones u obstáculos que les impiden avanzar para hacer realidad sus proyectos. El Estado en algunos casos, especialmente cuando se trata de bienes y servicios públicos, debe proveerlos, centrando buena parte de sus esfuerzos y recursos en esa misión. Pero en muchos otros debe facilitar la provisión de bienes y servicios colectivos, hacer posible que pequeños grupos de emprendedores puedan acceder a los medios complementarios que les permitan prosperar, incrementar sus rendimientos, mejorar las calidades de sus productos o incursionar en nuevas áreas. En estos casos el Estado debe complementar los esfuerzos de los emprendedores, ya que el producto de su esfuerzo y trabajo repercutirá especialmente en beneficio de cada grupo.

Un Estado centrado en esta misión requiere un funcionariado plenamente imbuido de las tareas que debe cumplir. Los servidores públicos deberán especializarse en todo lo relacionado con la temática de los BPs. No sólo en ello, sino en comprender dónde y cuándo son imprescindibles para hacer posible el pleno empleo de todos los recursos de modo sostenible en toda circunstancia, deberán especializarse en comprender los requerimientos de los diversos sectores y ramas de la producción, entendiendo claramente los ámbitos o marcos socio-geográficos en que se encuentran los emprendedores. Deberán especializarse en las matrices productivas de las regiones y municipios a fin de convertirse en interlocutores válidos capaces de entender las necesidades, oportunidades y potencialidades de todo ámbito. Deberán especializarse en los procesos requeridos para hacer posible la cooperación en cada caso para facilitar los bienes y servicios colectivos que deberán ser financiados en parte por los mismos interesados y en parte por el Estado, sea por la vía municipal, departamental o central. De este modo el funcionario no sólo se convertirá en un servidor público, sino en un responsable directo del proceso de desarrollo nacional y local. Su misión ya no será la de bloquear y trancar, creyendo que un sello le da poder omnímodo para tiranizar al público,  sino la de facilitar todo proceso, ya que su propio futuro y reconocimiento estará íntimamente vinculado a su aporte y creatividad.

Necesitamos del Estado, pero no del ogro despiadado y destructivo que tenemos actualmente, capturado por la corrupción, el clientelismo, el chantaje, la mala atención, el desgano y el desaliento. Necesitamos un Estado que respete al ciudadano que se halle profundamente convencido de su misión, que no busque asumir tareas y funciones que orgánica y estructuralmente no le competen ni puede hacerlas bien.

En suma, necesitamos un Estado que defienda y proteja al ciudadano, muchas veces hasta de sí mismo, de sus impulsos algunas veces irresponsables y depredatorios, razón por la que caen en comportamientos cuestionables y condenables por no tener las vías y los medios adecuados para resolver sus necesidades y urgencias de modo no sólo más efectivo y eficiente, sino civilizado, esto es, haciendo lo posible y lo imposible por construir instituciones respetables, dignas, capaces de facilitarnos la vida y no de trabarla.

La misión vital que tiene la sociedad boliviana es construir cuidadosa y meticulosamente esta misión del Estado, centrada en facilitar BPs, evitando caer en posturas ideológicas extremas que buscan implementar el absolutismo de mercado o destruir el capitalismo mañana al amanecer. Ni son posibles ni admisibles. Sustituir el capitalismo tomará tiempo, pues hay que construir lo que debe venir en su lugar. Impedir el libertinaje de las fuerzas de mercado es una cuestión de sentido común, mucho más cuando vemos los daños posiblemente ya irreparables que ha causado.

El futuro es posible, pero hay que construirlo desde el presente. Ello exige que seamos ser celosos vigías del futuro.

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(*) Economista, Especialista en Planificación Territorial, Diplomado en Sistemas de Información Geográfica, Percepción Remota y Sistemas de Posicionamiento Global, doctorante en economía, Catedrático de Desarrollo del Capitalismo. Analista político, social y ambiental.

 

 

 

20 junio 2023

MOVIMIENTOS SOCIALES EN BOLIVIA



La "Coordinadora del Agua" de Cochabamba

Por: Carlos Rodrigo Zapata C.*

El objetivo del presente trabajo es analizar la "Coordinadora del agua" de Cochabamba desde la perspectiva teórica de los movimientos sociales urbanos e identificar sus rasgos principales, a fin de reconocer sus fortalezas y limitaciones, en la perspectiva de recuperar aquellas prácticas y respuestas dadas por esta organización por parte de otros movimientos sociales en distintas temáticas y regiones del país.

La "guerra por el agua" en Cochabamba ha originado una movilización social vigorosa que ha mostrado rasgos nuevos en el paisaje socio-político boliviano y señalado la posibilidad de emergencia de un movimiento social. La pregunta es si dicho movimiento reúne los elementos necesarios para constituirse en un movimiento social plenamente establecido.




Alain Touraine ha definido ampliamente lo que debe entenderse por movimiento social en su libro “¿Podremos vivir juntos? La discusión pendiente: el destino del hombre en la Aldea Global” (Fondo de Cultura Económica, 1997), por lo que seguiremos de cerca su planteamiento. Analizaremos si el conflicto social por el agua en Cochabamba arroja elementos suficientes para calificar la emergencia social acaecida como movimiento social (MS).

Para ello, se confrontará los rasgos principales de dicho conflicto con las definiciones teóricas de dos maneras: i) positivamente, comparando los rasgos del conflicto con las definiciones de MS dadas por Touraine, y ii) negativamente, contrastando dichos rasgos con las características distintivas de otros tipos de acción colectiva (tales como reivindicaciones, rebeliones, antimovimientos sociales, etc.), también señaladas por Touraine. De este modo será posible captar de mejor modo, si en el caso del conflicto por el agua se trata de un movimiento social, y qué rasgos definitorios son relevantes para dicha afirmación. En las conclusiones se precisa la medida en que ello sucede y los elementos relevantes de la situación. Se tomará como fuente de información el estudio de M. de la Fuente sobre el conflicto y su evolución.

DEFINICIÓN DE MOVIMIENTOS SOCIALES

En palabras de Touraine, "se entiende por movimiento social ["societal"] una acción colectiva por la cual una categoría social pone en cuestión una forma de dominación social... e invoca contra ella valores, orientaciones generales de la sociedad que comparte con su adversario para privarlo de tal modo de legitimidad" (p. 100). Eso significa que los MS "cuestionan orientaciones generales de la sociedad y que expresan claramente su propia naturaleza, la de sus adversarios y la de las apuestas por el control de lo que ocasionó el conflicto"(p.116).

Otras precisiones de Touraine que contribuyen a destacar distintos rasgos de los MS:
- Señala que lo que caracteriza a un MS es que "una categoría de actores entra en conflicto con un adversario por la gestión de los principales medios de acción de la sociedad sobre sí misma" (p. 112).
- La idea de Sujeto como la de MS "procura restablecer los vínculos entre el mundo de los medios y el de los fines, entre la racionalidad instrumental y las creencias, entre el mercado y la comunidad".
- "Si el Sujeto es un trabajo de doble desprendimiento, una lucha jamás triunfante, el movimiento societal, por su parte, tampoco puede ser más que un esfuerzo por unir la lucha contra unos enemigos siempre amenazantes y la defensa de los derechos sociales y culturales".
- "Todo MS tiene dos vertientes, una utópica: el actor se identifica con los derechos del Sujeto; y una ideológica: se concentra en su lucha contra un adversario social. En ausencia de uno de estos dos elementos un MS no podría existir".

Los elementos definitorios de los MS se pueden sintetizar en los siguientes tres:

- identidad: es el reconocimiento de sí mismo
- oposición: se refiere a la identificación del adversario
- objetivo social: se trata de poner en cuestión orientaciones básicas de una sociedad.

A partir de estas definiciones conceptuales, se cuenta con distintos criterios para juzgar los sucesos de Cochabamba desde la perspectiva de los MS.

CARACTERIZACIONES DE OTRAS FORMAS DE ACCIÓN COLECTIVA

Siempre en base a Touraine, los MS se distinguen de otras formas de acción colectiva, por distintos rasgos como ser:

- un MS es más que grupo de interés o instrumento de presión política
- las dos caras inseparables de un MS: referencias morales y conciencia de un conflicto con un adversario social. Es distinto de un discurso de reivindicaciones, porque éste procura modificar las relaciones entre costos y beneficios, mientras que el discurso moral del MS habla de libertad, de proyectos de vida, de respeto por los derechos fundamentales.
- lo que distingue más claramente a los MS de una reivindicación o una crisis política es que definen con precisión a su adversario....... el MS vive de un diálogo conflictivo.
- los MS se diferencian de las rebeliones contra el sufrimiento, la miseria. En tanto que los primeros se orientan a objetivos positivos, las rebeliones se definen por lo que rechazan. (p. 108). La oposición entre ambos es profunda. Una cree en la lógica implacable de la dominación, la otra, la que define los MS, afirma la existencia de actores capaces de derribar una dominación social, ....... une la conciencia y la acción, el conflicto y la utopía.
- La idea principal para evitar antimovimientos sociales es que no se puede separar la formación de actores sociales y, por tanto, de MS, de las mediaciones políticas que constituyen el elemento central de la democracia. Sujeto, MS y democracia son inseparables uno del otro, lo mismo que del lado opuesto lo son necesidad histórica, acción revolucionaria y totalitarismo.
- Todas las formas absolutas de movilización ideológica (identificación de un actor social con Dios, la Razón) provocan la destrucción de los MS ya que sustituyen la pluralidad por uno, el conflicto por la homogeneidad, la impugnación por la participación. (p. 127)

Los rasgos destacados ilustran algunas diferencias significativas entre los MS y las distintas formas de acción colectiva señaladas. Dichos rasgos deben servir de guía -al igual que las definiciones destacadas en la sección anterior- para analizar la situación suscitada en Cochabamba en torno al conflicto por el agua acaecido en abril del año en curso y establecer si se trata de un MS

LA GUERRA POR EL AGUA EN COCHABAMBA ¿EMERGENCIA DE UN MOVIMIENTO SOCIAL?

Más que presentar los sucesos mismos de Cochabamba y sus antecedentes, se discutirá la medida en que el movimiento de defensa del agua en Cochabamba (MC) satisface las definiciones conceptuales de Touraine para MS y si se distingue de otras formas de acción colectiva. 

Empezaremos considerando si MC satisface diversas características distintivas de un MS:

a) ..... un MS pone en cuestión una forma de dominación social..... e invoca contra ella valores..... que comparte con su adversario para privarlo de tal modo de legitimidad

Si se entiende la alianza Estado-empresas privadas como una forma de dominación social, podría admitirse que el movimiento cochabambino (MC) pone en cuestión dicha forma de dominación de modo puntual. La pregunta es si se ha invocado valores que comparte con su adversario para privarlo de legitimidad. En este punto la fuente de información (De La Fuente) posiblemente no sea lo suficientemente detallada o representativa, ya que en su discursividad se entremezclan tonos moralizantes con conclusiones razonables y profundas (como ser, que el gobierno tiene que ser más serio, velar por intereses de la población y algunas moralejas, junto a conclusiones tales como "el agua no puede caer a manos del mercado" o "el Estado tiene que ofertar toda una serie de bienes y servicios públicos");

b) ..... una categoría de actores entra en conflicto con un adversario por la gestión de los principales medios de acción de la sociedad sobre sí misma

Si entendemos como "acción de la sociedad sobre sí misma" una voluntad de autodeterminación, y comprendemos como "gestión de los principales medios" al empleo de aquellos medios o recursos que nos permitan realizar nuestra voluntad de autodeterminación, entonces podemos afirmar en el caso de MC que se ha dado este conflicto también por esta razón. Aspectos tales como la movilización social, las reiteradas consultas, el diálogo continuo, la relación con diversas organizaciones naturales, la revisión de las tarifas, de la ley y el contrato de marras, así como la constitución de una institucionalidad distinta a la tradicional, etc., son todos medios que reflejan una "voluntad de uno mismo" por parte de la sociedad local.

c) ..... la idea de Sujeto como la de MS "procura restablecer los vínculos entre el mundo de los medios y el de los fines, entre la racionalidad instrumental y las creencias, entre el mercado y la comunidad". En este aspecto se aprecia una voluntad expresa por restablecer dichos vínculos, especialmente entre mercado y comunidad, procurando asegurar condiciones adecuadas de reproducción material de la población local.

d) ..... el movimiento societal no puede ser más que un esfuerzo por unir la lucha contra unos enemigos siempre amenazantes y la defensa de los derechos sociales y culturales

Sin duda que el movimiento cochabambino (MC) ha realizado dicho esfuerzo, saliendo en defensa de derechos de toda la población, en particular de la más desposeída, y dejando al descubierto una alianza gubernamental con una empresa transnacional, atentatoria contra la economía popular.

e) ..... todo MS tiene dos vertientes, una utópica: el actor se identifica con los derechos del Sujeto; y una ideológica: se concentra en su lucha contra un adversario social. En ausencia de uno de estos dos elementos un MS no podría existir".
En base a la información disponible, no puede negarse que dichos elementos han estado presentes. Sin embargo, no puede establecerse nítidamente en qué medida han sido asumidos ambos elementos (¿cuán identificado se halla MC con los derechos del Sujeto?; ¿es un adversario el que se tiene al frente o un gobierno equivocado?, etc.)

A continuación, contrastaremos MC con los rasgos distintivos de otras formas de acción colectiva:

a) ..... un MS es más que grupo de interés o instrumento de presión política.
En el caso de MC se observa que este tipo de grupo estaba presente (conformado por usuarios y oferentes de agua, tanto actuales como potenciales), aunque no se limitaba a ello, por lo que resulta difícil definir un MS únicamente como algo más que dicha forma de acción colectiva.

b) ..... un MS es distinto de un discurso de reivindicaciones, porque éste procura modificar las relaciones entre costos y beneficios, mientras que el discurso moral del MS habla de libertad, de proyectos de vida, de respeto por los derechos fundamentales.

Si bien no puede negarse la dimensión reivindicativa en MC, tampoco puede ignorarse el discurso desarrollado. De La Fuente cita a Oscar Olivera, demandando "recuperar la palabra, el derecho a reclamar y también para recuperar la democracia".

c) ..... lo que distingue más claramente a los MS de una reivindicación o una conducta de crisis política es que definen con precisión a su adversario. ..... El MS vive de un diálogo conflictivo.

En base a este criterio puede decirse que MC no se limitaba en una acción reivindicativa, ya que ambos aspectos (definir precisamente al adversario y diálogo conflictivo) se manifestaron claramente.

d) ..... los MS se diferencian de las rebeliones contra el sufrimiento, la miseria. En tanto que los primeros se orientan a objetivos positivos, las rebeliones se definen por lo que rechazan. La oposición entre ambos es profunda. Una cree en la lógica implacable de la dominación, la otra, la que define los MS, afirma la existencia de actores capaces de derribar una dominación social, une la conciencia y la acción, el conflicto y la utopía.

Es evidente que MC no fue una rebelión, ya que no fue el rechazo la dimensión definitoria de MC, además que enfiló su acción muy pronto a objetivos claramente establecidos. No obstante, es indudable que el momento de rechazo sí ha existido y permeado todo el proceso. La pregunta es, en qué medida MC une la conciencia y la acción, el conflicto y la utopía, esta última entendida como los derechos del Sujeto. Aquí nuevamente se perfila una duda, relacionada con la intensidad en que ambos aspectos se manifiestan.

e) ..... la idea principal para evitar antimovimientos sociales es que no se puede separar la formación de actores sociales y, por tanto, de MS, de las mediaciones políticas que constituyen el elemento central de la democracia. Sujeto, MS y democracia son inseparables uno del otro, lo mismo que del lado opuesto lo son necesidad histórica, acción revolucionaria y totalitarismo.

Puede apreciarse que MC se nutrió de diversas formas de expresión democrática (diálogo, cabildo, consulta permanente, plebiscito, participación de parlamentarios), situación que no sólo legitimó ampliamente los objetivos perseguidos, las tácticas y acciones emprendidas, sino que además dio un ejemplo de transparencia y rendición de cuentas constante, al pueblo mismo y mediante los representantes de las distintas organizaciones, por lo que no puede considerarse que se trate de algún antimovimiento social.

f) Todas las formas absolutas de movilización ideológica (identificación de un actor social con Dios, la razón, etc.) provocan la destrucción de los MS ya que sustituyen la pluralidad por uno, el conflicto por la homogeneidad, la impugnación por la participación.

Las distintas formas de participación aplicadas evitaron la formación de criterios homogéneos o uniformes, y más bien desembocaron en la elección de una estrategia adecuada (centrarse en el cuestionamiento del contrato con la empresa, más que en el rechazo de las tarifas), al menos para los objetivos inmediatos.

CONCLUSIONES

En base a las observaciones recolectadas en la sección anterior, es oportuno destacar la medida en que los elementos constituyentes de un MS -identidad, oposición, objetivo social-, se manifiestan en el caso de MC:

1. Identidad: la unión de todos los afectados por los contratos lesivos y algunos aliados reconocieron ampliamente a la "Coordinadora de Defensa del Agua y la Vida" como la fuerza aglutinadora y conductora de la lucha en defensa del agua, es decir, se identificaron o reconocieron plenamente en sus planteamientos y directrices, por lo que la constituyeron en su instrumento central de organización y dirección.

2. Oposición: se identificó no sólo al adversario inmediato, la empresa "Aguas del Tunari", el Gobierno y su alianza, sino que se identificó nítidamente los instrumentos mediante los cuales se pretendía montar toda la operación (las tarifas, el contrato con la empresa "Aguas del Tunari" y la ley 2029 de "Servicio de agua potable y alcantarillado sanitario") y la necesidad de revisar dichas normas y disposiciones.

3. Objetivo social: no es tan evidente que se hubiera puesto en cuestión orientaciones básicas de la sociedad, ya que intereses diversos coincidieron para dar fuerza al movimiento emergente en defensa de la provisión de agua, las fuentes de agua de las zonas rurales aledañas, los usuarios del agua rurales y urbanos, y de rechazo a las tarifas de agua, sin que se hubiera cuestionado otros aspectos más allá de los inmediatamente relevantes.

Sin embargo, múltiples otros aspectos relacionados muestran que MC es un fuerte candidato a MS, en especial por los siguientes aspectos:

- se asume la lucha "contra unos enemigos siempre amenazantes";
- se "pone en cuestión una forma específica de dominación social";
- se asume el conflicto por la gestión de importantes "medios de acción de la sociedad sobre sí misma";
- MC no se limita a una acción reivindicativa, ni a una rebelión y tampoco puede considerarse que se trate de un antimovimiento social o de una movilización ideológica.

El aspecto que aún debe desarrollarse firmemente es el relacionado con los derechos del Sujeto, con la utopía, con la conciencia, con nuevos valores. La hipótesis que se plantea es que MC puede ser MS de modo pleno (al presente se hallaría en proceso de gestación) si desarrolla los aspectos señalados, situación que además lo constituiría en un modelo referencial muy significativo de acción colectiva para la sociedad boliviana.

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*) Carlos-Rodrigo Zapata C. es economista, experto en análisis territorial. Esta nota fue publicada originalmente en mi página web el año 2003. Aquí se la reproduce debido a que próximamente se "cierra" dicha página y al interés que ha tenido en los últimos años.