14 noviembre 2016

DE STIGLITZ A TRUMP: RECETARIO PARA UN DESTINATARIO INCIERTO


Carlos Rodrigo Zapata C.


Como no podía ser de otra manera, la eclosión suscitada por el triunfo electoral de Donald Trump en los Estados Unidos sigue retumbando, y da la impresión que sus más remotos ecos se hubieran apoderado de los más profundos cañadones y cavernas, incluso de aquellos de los que no queríamos tener noticia. 


¿Por qué ocurre ello? Sin lugar a dudas, porque el mundo no quería informarse de las calamidades y desastres en curso, de la inmensa maraña de errores, fallos y omisiones que van acaeciendo en todas las escalas en nuestro planeta, como si estuviéramos empeñados en sepultarlo y enterrarlo, y todo ello fuera nuestra tarea prioritaria.


La historia de todas estas insuficiencias es demasiado larga, bastante conocida y poco tenida en cuenta, como para intentar siquiera revisarla. Mejor pasar directamente al momento actual, a las recomendaciones que Joseph Stiglitz, el Premio Nobel de Economía del 2002, le ha transmitido al presidente electo Trump.


Son unas pocas recomendaciones, pero muy contundentes, serias, profundas, comprometedoras, pues no solo exigen corregir rumbos profundamente equivocados, sino y sobre todo comprometerse con cambios y transformaciones para los que aún no ha nacido un republicano capaz de atreverse a implementarlas. Las recomendaciones de Stiglitz tan solo apuntan a restablecer las bases del sueño americano, a recuperar la dignidad para la agente azotada por décadas de neoliberalismo y reaganismo, en suma el retorno a la normalidad humana. 


A continuación pongo a disposición el artículo reciente de Stiglitz en traducción mía (con la invalorable ayuda del traductor de Google, cada vez más perfeccionado!) y con el ánimo que lo lean, lo valoren y aprecien las tareas que se tiene en los Estados Unidos por delante, difíciles, muy difíciles para cualquiera, incluso muy comprometido, pero imposibles, ya saben para quienes.








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LO QUE LA ECONOMÍA DE ESTADOS UNIDOS NECESITA DE TRUMP





NOV 13, 2016 26


NUEVA YORK.- La asombrosa victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha hecho una cosa muy clara: demasiados estadounidenses -sobre todo los estadounidenses blancos- se sienten abandonados. No es sólo un sentimiento; Muchos estadounidenses realmente han quedado atrás. Se puede ver en los datos no menos claramente que en su ira. Y como he sostenido repetidamente, un sistema económico que no "responde" a gran parte de la población es un sistema económico fallido. Entonces, ¿qué debe hacer el presidente electo Trump al respecto?.


Durante el último tercio de siglo, las reglas del sistema económico de Estados Unidos han sido reescritas de manera que sirven a unos pocos en la parte superior, perjudicando a la economía en su conjunto, y especialmente al 80% inferior. La ironía de la victoria de Trump es que fue el Partido Republicano, al que ahora él lidera, que impulsó la globalización extrema y en contra los marcos políticos que hubieran mitigado el trauma asociado. Pero la historia importa: China e India están ahora integradas en la economía mundial. Por otra parte, la tecnología ha avanzado tan rápido que el número de empleos a nivel mundial en la fabricación está disminuyendo. 

La implicación es que no hay manera de que Trump pueda traer un número significativo de trabajos de manufactura bien pagados a los Estados Unidos. Puede traer de vuelta la fabricación, a través de fabricación avanzada, pero habrá pocos trabajos. Y puede traer puestos de trabajo, pero serán trabajos de bajos salarios, no los trabajos bien remunerados de los años cincuenta. 

Si Trump es serio en abordar la desigualdad, debe reescribir las reglas una vez más, de una manera que sirva a toda la sociedad, no sólo a personas como él. 

El primera disposición en los negocios es impulsar la inversión, restableciendo así un robusto crecimiento a largo plazo. Específicamente, Trump debe enfatizar el gasto en infraestructura e investigación. Impactantemente para un país cuyo éxito económico se basa en la innovación tecnológica, la participación en el PIB de la inversión en investigación básica es hoy más baja de lo que era hace medio siglo.

La mejora de la infraestructura mejoraría el rendimiento de la inversión privada, que también ha estado rezagada. Garantizar un mayor acceso financiero a las pequeñas y medianas empresas, incluidas las encabezadas por mujeres, también estimularía la inversión privada. Un impuesto sobre el carbono proporcionaría un bienestar múltiple: un crecimiento más alto a medida que las empresas se adapten para reflejar el aumento de los costos de las emisiones de dióxido de carbono; Un ambiente más limpio; Y los ingresos que podrían utilizarse para financiar la infraestructura y dirigir los esfuerzos para reducir la brecha económica de Estados Unidos. Pero, dada la posición de Trump como un negacionista del cambio climático, es poco probable que se aproveche de esto (lo que también podría inducir al mundo a comenzar a imponer aranceles contra los productos estadounidenses hechos de manera que violen las reglas de cambio climático global).

También se necesita un enfoque integral para mejorar la distribución de la renta de los Estados Unidos, que es una de las peores entre las economías avanzadas. Aunque Trump ha prometido elevar el salario mínimo, es improbable que realice otros cambios críticos, como el fortalecimiento de los derechos de negociación colectiva de los trabajadores y el poder de negociación, y restringir la compensación de los CEO [altos ejecutivos empresariales] y la financiarización.
 
La reforma reguladora debe ir más allá de limitar el daño que el sector financiero puede ocasionar y asegurar que el sector realmente sirve a la sociedad.

En abril, el Consejo de Asesores Económicos del presidente Barack Obama publicó un breve informe mostrando una creciente concentración del mercado en muchos sectores. Eso significa menos competencia y precios más altos - como una forma segura de bajar los ingresos reales, como bajar los salarios directamente. Estados Unidos necesita hacer frente a estas concentraciones de poder de mercado, incluyendo las más recientes manifestaciones en la llamada economía compartida.

El sistema impositivo regresivo de Estados Unidos, que alimenta la desigualdad al ayudar a los ricos (pero nadie más) a hacerse más rico, también debe ser reformado. Un objetivo obvio debería ser eliminar el tratamiento especial de las ganancias de capital y los dividendos. Otra es asegurar que las empresas paguen impuestos - tal vez bajando la tasa de impuesto corporativo para las empresas que invierten y crean empleos en los Estados Unidos, y elevándolo a los que no lo hacen. Como principal beneficiario de este sistema, sin embargo, las promesas de Trump de llevar a cabo reformas que beneficien a los estadounidenses comunes no son creíbles. Como de costumbre con los republicanos, los cambios impositivos beneficiarán en gran medida a los ricos.

Probablemente Trump no cumpla con el objetivo de mejorar la igualdad de oportunidades. Asegurar la educación preescolar para todos e invertir más en las escuelas públicas es esencial para que Estados Unidos evite convertirse en un país neo-feudal donde las ventajas y desventajas se transmiten de una generación a la siguiente. Pero Trump se ha mantenido virtualmente silencioso sobre este tema.

El restablecimiento de la prosperidad compartida requeriría políticas que amplíen el acceso a viviendas asequibles y atención médica, aseguren la jubilación con un mínimo de dignidad y permitan a todos los estadounidenses, independientemente de la riqueza familiar, pagar una educación postsecundaria acorde con sus habilidades e intereses. Pero mientras yo podía ver a Trump, un magnate de bienes raíces, apoyando un programa de vivienda masiva (con la mayoría de los beneficios para los desarrolladores como él), su prometida derogación de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio [Affordable Care Act] (Obamacare) dejaría a millones de estadounidenses sin seguro de salud . (Poco después de las elecciones, sugirió que se moviera con cautela en esta área).

Los problemas planteados por los norteamericanos descontentos, como resultado de décadas de negligencia, no serán resueltos rápidamente ni por herramientas convencionales. Una estrategia eficaz tendrá que considerar más soluciones no convencionales, las que los intereses corporativos republicanos son poco proclives a favorecer. Por ejemplo, se podría permitir a las personas incrementar su seguridad de jubilación poniendo más dinero en sus cuentas del Seguro Social, con aumentos proporcionales en los beneficios de pensión. Y las políticas de familia y licencia por enfermedad ayudarán a los estadounidenses a lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida menos estresante.

Del mismo modo, una opción pública para financiar la vivienda podría dar derecho a toda persona que haya pagado impuestos regularmente a una hipoteca de 20% de pago inicial, proporcional a su capacidad para pagar la deuda, a una tasa de interés ligeramente superior a la que el gobierno puede pedir prestado y servir su propia deuda. Los pagos se canalizarían a través del sistema de impuestos sobre la renta.

Mucho ha cambiado desde que el presidente Ronald Reagan empezó a vaciar a la clase media y distorsionar los beneficios del crecimiento a los de la cima, y ​​las políticas e instituciones estadounidenses no han mantenido el ritmo. Desde el papel de las mujeres en la fuerza de trabajo hasta el surgimiento de Internet hasta el aumento de la diversidad cultural, la América del siglo XXI es fundamentalmente diferente de la América de los años ochenta. 

Si Trump realmente quiere ayudar a los que han quedado atrás, debe ir más allá de las batallas ideológicas del pasado. La agenda que acabo de esbozar no es sólo sobre la economía: se trata de nutrir una sociedad dinámica, abierta y justa que cumpla la promesa de los valores más apreciados por los estadounidenses. Pero si bien, de alguna manera, es algo coherente con las promesas de campaña de Trump, en muchas otras formas, es la antítesis de ellas. 

Mi bola de cristal muy nublada muestra una reescritura de las reglas, pero no para corregir los graves errores de la revolución de Reagan, un hito en el viaje sórdido que dejó a tantos atrás. Más bien, las nuevas reglas empeorarán la situación, excluyendo a más personas del sueño americano.


 [Traducción: Carlos Rodrigo Zapata C.]

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 El artículo original:

What America’s Economy Needs from Trump




07 noviembre 2016

DONALD TRUMP O LA APOTEOSIS DEL ENGAÑO

Carlos Rodrigo Zapata C.

Por lo que ha podido advertirse a lo largo de la larga campaña electoral norteamericana, Trump puede ser considerado ya como el icono de la mentira, la falsedad y la falta de espíritu crítico, en breve, la expresión misma del engaño.

¿Cómo puede ser posible un engaño de semejantes proporciones en la era de la información y las comunicaciones, y en el país que más se pavonea con su democracia, donde las libertades y el respeto a la ley supuestamente no conocen fronteras?


Esta y otras preguntas relacionadas ya sacuden al mundo, en particular por las consecuencias o repercusiones que podría tener la elección de un personaje de esta calaña.

Por lo que se puede ver, hay cuando menos tres factores que concurren de modo macabro a producir este resultado: los mitos y fantasías del “american way of life”, la acción corrosiva, acrítica y amarillista de la prensa norteamericana, y el comportamiento del propio Trump, empeñado en hacer creer al electorado que los EEUU no sólo gozan de licencia en el mundo para hacer lo que les venga en gana, sino que cuentan con los medios para hacer realidad el "sueño americano", si tan sólo lograran imponerse frente a todas esas fuerzas foráneas que tratan de impedirlo...

La idea que el “sueño americano” sigue vigente, solo que los gobernantes se han ocupado de obstaculizarlo y todo por los poderes externos a los que se han sometido, muestra la enorme impaciencia de los sectores “perdedores” en la sociedad norteamericana frente a todo lo que pueda afectar la concreción de ese sueño. Toda la gama de culpables que saca a relucir Trump coincide precisamente con todos aquellos que han sido identificados como responsables de obstaculizar la realización de este sueño. Ese trabajo data de tiempo atrás, de modo que Trump simplemente está cosechando lo que se ha venido sembrando aviesamente.

La prensa es altamente responsable de la debacle que se puede apreciar en todos los frentes en el escenario norteamericano. No solo se ha sometido a los grandes poderes e intereses, sino que ha traicionado a la sociedad, puesto que en buena medida ha abandonado su rol y su misión de informar veraz y críticamente. Por lo que se puede apreciar, por la dimensión de las licencias y omisiones cometidas, cada semana, sino cada día, debería estallar algún Watergate, pero no pasa nada, y en lugar de ello, se tiene acosados y perseguidos a quienes se han dado modos para denunciar los atropellos que sufre la civilización norteamericana y planetaria por parte de los servicios de inteligencia norteamericanos, como son los casos de Snowden y Assange.

En lugar de refugiarse en la mentira, como antaño lo hacían los jefes nazis y hoy muchos tiranuelos de ocasión, la prensa norteamericana se ha erigido en santuario de la omisión y la interpretación antojadiza, todo siempre acompañado del mito del "sueño americano", para lo cual ha surgido ahora nada menos que un salvador: ¡Donald Trump!

De este personaje ya se ha dicho y escrito mucho, por lo que no tiene sentido reiterar más sus rasgos y características. No obstante, es necesario poner en contexto el alcance y las posibles consecuencias de su incursión en la arena de la toma de decisiones a escala global.

Los anuncios y bravuconadas de Trump en relación con el calentamiento global y el cambio climático así lo atestiguan magistralmente. Trump no sólo ha prometido revitalizar la explotación del carbón, el energético más contaminante de las energías fósiles, sino que además anuncia que evitará que poderes foráneos les impidan a los gringos usar toda la energía que quieran. ¡Ha llegado al extremo de acusar a los chinos de haber inventado toda esta historia del calentamiento global con la única finalidad de atentar contra la competitividad norteamericana!


Su retórica se basa en el negacionismo sistemático practicado en EEUU durante décadas frente al calentamiento global y el cambio climático ocasionados por la acción humana, al punto que muchos norteamericanos ven en todo ello solo un complot contra la grandeza de los EEUU, tema que justamente se ha convertido en el lema de campaña de Trump.

Lo más impresionante es que toda esta corriente oscurantista, emperrada en negar las funestas consecuencias de un industrialismo desbocado y angurriento, no ha tenido de parte de la gran prensa norteamericana la respuesta que merecía ya desde hace décadas. Incluso el tímido plan para hacer frente al calentamiento global que ha lanzado el Presidente Obama se halla en muchos aspectos en línea con esta corriente, ya que no solo se tomó 6 años de su mandato para publicarlo, sino que tampoco exige resultados ni da plazos, casi como si se tratara de una lista de recomendaciones. La idea norteamericana de libertad llega al extremo de poner en vilo al planeta, y ni por ello, cuestiona ni condena a los poderes responsables de esta debacle.

Por todo lo ya dicho y acontecido, Trump no necesita ganar la elección -lo que sin duda sería catastrófico para todos los ámbitos de la vida planetaria- puesto que su sola incursión, su presencia, el hecho de haber llegado hasta donde llegó y mantener en vilo a buena parte del electorado norteamericano y de la opinión pública mundial hasta horas antes del verificativo electoral, muestra que desnudó como nadie lo había hecho a la potencia económica y militar más belicosa de la historia, mostrando la inmensa suma de incoherencias que le son propias, la extrema manipulación a la que se halla sometida la opinión pública, el espíritu acrítico y contemplativo de su opinión pública que deja que los magnates, los billonarios y todos los poderosos decidan a nombre del pueblo norteamericano, que por lo visto prefiere ocuparse de asuntos bastante más frívolos y superficiales que pensar en asuntos como el calentamiento global, la desigualdad, la discriminación y las responsabilidades de su propio país en las catástrofes que padece este planeta.

Las próximas horas se producirá un desenlace que marcará, si o si, el devenir de los EEUU y del mundo, porque a todas la fragilidades y debilidades de este mundo en peligro, se ha sumado la actitud extremadamente deleznable y sometida de la sociedad norteamericana a los poderes que están destruyendo el planeta y siguen tratando que nadie se entere. Si fuera un país cualquiera, las posibles repercusiones no serían tan dramáticas, pero tratándose de la potencia bélica más poderosa del planeta, esa debilidad congénita de la sociedad norteamericana aparece como un peligro de primer orden, muy superior todos los huracanes y tsunamis que podamos imaginar.

La imagen que queda de la sociedad norteamericana es en extremo preocupante, porque se presenta a sí misma como una sociedad sometida por toda clase de poderes, incapaz de manifestarse, de hacer frente a esos poderes, y como el mejor ejemplo de los corderos que van al matadero sin protestar. 



MEDIOS DE COMUNICACIÓN:





31 octubre 2016

RESEÑANDO “BOLIVIA EN MOVIMIENTO, DANZAS DE LOS NUEVE DEPARTAMENTOS” por Patricia Ballivián Salek


Carlos Rodrigo Zapata C. (*)


 “Antes de que el ser humano aprendiera a hablar, que es una compleja construcción intelectual, aprendió a imitar el lenguaje de la naturaleza, aprendió a bailar. Con su cuerpo imitaba los movimientos de los animales, del viento y de la lluvia y lo uso para agradecer, venerar y alegrarse.”

Homero Carvalho

En Bolivia, el encuentro con lo nuevo y desconocido, en medio del aislamiento y la soledad, fue el motivo, la razón y la ocasión para festejar, para inventar los formas más ocurrentes de celebrarlo, donde las danzas y todo su cortejo inseparable de expresiones (como la música, los trajes, la coreografía) jugaron un rol estelar.

Carlos Rodrigo Zapata C.



Bolivia fue el primer país en lanzar su grito libertario, pero el último en independizarse en la América del Sur. La guerra por la independencia duró 16 largos años, debido en buena medida a las dificultades de acceso al territorio.

Esta es apenas una de las tantas historias que se puede contar de "la más íntima de las naciones de América", como una vez el Chueco Céspedes llamó con gran acierto a nuestra patria. 

Lo que ocurre es que particularmente por dichas dificultades de acceso, nuestros antepasados se mantuvieron a lo largo del tiempo relativamente alejados del mundanal ruido e incluso bastante aislados entre sí, de modo que mucho de lo acontecido en nuestros retirados parajes trascendió poco al mundo e incluso entre nosotros. 

Kusillo- Dios de la alegría
Pero en cada rincón patrio, en cada esquina de nuestro dilatado y hermoso país, o se estaba tramando una rebelión, tejiendo una historia o simplemente se estaba inventando una danza, creando un ritmo, diseñando un atuendo.

 Sí, esas eran las actividades que nos hacían vivir y siguen formando parte de nuestro acervo, de nuestros usos y costumbres, de nuestras prácticas tradicionales.

Con el correr del tiempo hemos ido descubriendo nuestra riqueza de expresiones, su diversidad, y lo más impresionante, el grado en que cada una de ellas se fue puliendo y perfeccionado a través del tiempo, al punto que cuando tuvimos ocasión de conocerlas, no solamente ya formaban parte íntima de algún rincón de nuestro suelo patrio, sino que además ya se presentaban con gran armonía de formas, ritmos y colores. 
Auqui Auquis - Altiplano

A medida que nuestra gente se fue conociendo mutuamente gracias a la vertebración del territorio, a las crecientes posibilidades de viajar, a las comunicaciones, fuimos descubriendo toda esa diversidad grandiosa de expresiones artísticas, culturales, folklóricas, que nos mostraba la creatividad de nuestros antepasados, su afán por reflejar las costumbres locales, por imitar todo lo nuevo, como una forma de celebrar el encuentro, de festejar esas bocanadas de aire fresco que llegaban de vez en cuando de otras partes, para enriquecer el terruño pequeño y apartado, muchas veces sumido en la soledad y el abandono.

Entonces la fiesta se convertía en la forma de festejar esas ocurrencias, de celebrar nuestro encuentro con lo nuevo, lo desconocido, lo impensado, y en medio de toda esa algarabía surgía la danza, como la mejor forma de poder expresarlo. 

Carnavalito - Amazonía
Cómo fuimos conociendo entre nosotros ese mundo pletórico de expresiones, es una historia que aún debe contarse. Como ejemplo valga recordar, como a principios de los años 60, no hace mucho más de 50 años, los aires del Occidente nacional, de las tierras altas, empezaron a poblarse de tonadas poco conocidas, como si de pronto se estuviera produciendo el desembarco de una nueva cultura, de nuevos cánticos y melodías, de otras danzas e instrumentos. Fue cuando se concluyó la construcción de la carretera que unía el Oriente con el Occidente del país –es tan extenso el país que hablamos de él en términos hemisféricos- lo que dio paso, poco a poco, a la difusión de toda forma de expresión, y llegó el taquirari, el carnavalito, las danzas orientales, con todo su sabor y candor, dejándonos a los pobladores de las altitudes un aire de tierras cálidas y alegres. 

Chajjes de Colquencha
Seguro que en cada rincón patrio podrían contarse historias similares, de la forma en que se fue difundiendo y dando a conocer semejante cúmulo de expresiones de nuestra tierra.

Es este el marco en que debe mirarse y valorarse la labor que ha desplegado Patricia Ballivián Salek, una estudiosa de las danzas y las expresiones folklóricas nacionales, por pasión, placer y curiosidad, y porque desde niña se dejó llevar por el movimiento y el baile.

Patricia Balivián Salek
La labor de Patricia puede resumirse en la idea de quien se ha propuesto revelarnos un tesoro, exhibiendo ante nuestra azorada mirada algunas de sus piezas más importantes, y ello puede lograrlo gracias a que las danzas folklóricas nacieron, crecieron y se multiplicaron paralela y simultáneamente en muchos rincones patrios, sin que hasta el presente hayamos tomado plena conciencia de su riqueza de expresiones, de toda la gama de motivos que propiciaron su desarrollo y toda la diversidad de sentires que transmiten.

Es cierto que el trabajo que nos presenta Patricia, BOLIVIA EN MOVIMIENTO, DANZAS DE LOS NUEVE DEPARTAMENTOS, no es el primero de su especie, porque el tema de las danzas folklóricas y toda el cortejo exuberante de manifestaciones que suele acompañarlas, es un tema que inquieta y apasiona el alma nacional. No es pues por casualidad que las principales fiestas folklóricas nacionales, donde se reúne todo ese colorido fastuoso, ya legendario e inverosímil de expresiones, hayan merecido reconocimientos internacionales muy valorados, como el recibido por el Carnaval de Oruro que fue declarado “Obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad” por la UNESCO. 

Chipayas - Altiplano

Lo particular del aporte de Patricia se traduce en un conjunto de rasgos y características que le dan su propio brillo y personalidad, pues a través de ella, de la empresa que ha culminado al cabo de décadas, puede sentirse y percibirse cuán hondo calan las danzas y las expresiones folklóricas el alma de nuestro país, al punto que Patricia se tomó, se diría que muy tranquilamente, casi 40 años para concluir su tarea. En los años 70 empezó su labor, donde coleccionó gran parte de los materiales que incluyó en su libro, lo que hoy nos permite descubrir cuán vivas se hallaban entonces todas las danzas y expresiones retratadas, y cuán vivas permanecen hoy en día muchas de ellas.

Aña Aña de los Guaraní
La forma detallada y cuidadosa con que describe y caracteriza cada danza, las impresionantes fotografías que tomó entonces y ha cuidado celosamente durante todos estos años cual guarda y albacea de un tesoro invalorable, nos muestra no a una cultora de danzas o a una escritora esmerada, o a una investigadora ávida por registrar los objetos de su atención, sino a la artista que reside en ella, la que al transmitir la esencia de lo que ha observado, acariciado y respetado por tantos años, se da modos para que no nos perdamos detalle alguno, que cada rasgo pueda salir a relucir con luz propia y que nada de lo que simbolizan, reflejan y representan todas esas expresiones, quede sin apreciarse cabalmente, sin valorarse debidamente.

Tundiquis - Altiplano
A leer las presentaciones de las danzas, admirar las fotografías e ir pasando las páginas uno se va sumergiendo en la historia del país, de cada rincón patrio, en los motivos de alegría y diversión de sus gentes, en todo su trabajo creativo. Al final uno siente que se halla en presencia de una obra que no aspira a ser un catálogo, ni una guía turística, ni siquiera un registro meticuloso de todos los rasgos de cada expresión, sino una obra que ha sido capaz de reunir retazos esenciales de un país que se va encontrando a sí mismo cada día más, gracias a todo ese derroche de imaginación, virtuosismo y creatividad que depositaron nuestros antepasados en todas esas expresiones, y que ahora, Patricia, con extrema delicadeza, acierto y esmero, nos ha presentado como un obsequio para solaz de nuestra propia alma y muestra del orgullo que debemos sentir por la forma en que hemos aprendido a relacionarnos con nuestro medio, con nuestro mundo, con nuestras circunstancias y soledades, pero también a festejar nuestros encuentros, plasmados en nuestras maravillosas danzas nacionales.  

No es pues casual, como dice Homero Carvalho, que “antes de que el ser humano aprendiera a hablar… aprendió a bailar”, porque seguramente comprendió que nada de su mundo podría ser nombrado mientras el movimiento, el baile, la danza, no se hubiera apoderado de todo ello. 

Gracias Patricia por permitirme este acercamiento a estas latitudes de nuestra alma nacional. Estoy seguro que quien se deje guiar por las páginas de este hermoso libro que has producido se sentirá transportado a lo mejor de nosotros y al mejor de los arroyos de la vida, allí donde se fusionan las alegrías, las esperanzas y todos los encuentros que han hecho posibles nuestras danzas y todo el cortejo de expresiones que delicadamente las acompañan. 

(*) Para todo efecto, amigo personal de Paty desde la más tierna juventud

10 octubre 2016

MUNDOS CONTRASTANTES Subvenciones, nuevas tecnologías, energías renovables


Carlos Rodrigo Zapata C.

En Bolivia la subvención a los hidrocarburos líquidos sirve para costear el funcionamiento de un parque automotor desproporcionadamente crecido (que ya bordea los 1,7 millones de vehículos), donde aprox. el 20% de los vehículos son eminentemente de trabajo y el restante 80% de los mismos sirve básicamente para paseo y recreación, lo que significa un gasto cuantioso y oneroso de recursos que dejan de estar disponibles para invertir en el futuro. 
Mega planta termosolar de Noor, Marruecos. El complejo producirá 2000 Mw el 2020.

En Alemania la subvención a la energía lleva al extremo que los precios de la energía suben cuando los precios del petróleo caen, todo con la finalidad de garantizar condiciones de competitividad iguales a los proveedores de energías limpias o renovables (llamada Ökostrom) y de energías fósiles, lo que está permitiendo que el porcentaje de energía generada por dichas energías renovables ya alcance el 35% del total de la energía utilizada y que Alemania se vaya posicionando como el país con los mayores adelantos en la provisión de tecnología para la generación de energía solar, eólica y biogás. [1] 

Es decir, el país pobre gasta y malgasta sus escasos recursos, mientras que el país rico los utiliza previsoramente apostando al futuro. Si además se tiene en cuenta la recomendación mundial de disminuir las subvenciones a los combustibles fósiles porque contribuyen al calentamiento global, podemos observar que la subvención aplicada en Bolivia es triplemente dañina, pues significa: 

1)  favorecer el calentamiento global
2)  gastar recursos que dejan de estar disponibles para la inversión

3)  no diversificar la matriz energética, ya que no se incentiva emprendimientos en la generación de energía limpia o sostenible que nos permitan aprovechar de modo mucho más integral la diversidad de recursos energéticos que disponemos en nuestra dilatada geografía.

Por donde lo veamos, la subvención actual de hidrocarburos es uno de los peores empleos que podemos hacer de nuestros escasos recursos, pues en gran medida significan un desperdicio y una forma de malbaratar su uso o aprovechamiento.

Sabemos que dicha subvención en parte se justifica porque beneficia a los sectores sociales de menores ingresos, pero la manera de aplicarla, generalizando el beneficio a todo el universo automotriz, muestra una gran incongruencia, incluso con este criterio social.

También sabemos las reacciones que ocasionan los intentos de eliminar dicha subvención, ya que social y políticamente ocasionan costos muy altos, porque solo se ve y se toma en cuenta el corto plazo, el momento actual.

La caída ya inocultable de las reservas de gas y petróleo en el país, la falta de políticas adecuadas para encontrar nuevos yacimientos y las insuficientes políticas para alentar la generación de energía limpia, nos pondrán en la inevitable circunstancia de tener que asumir mayores costos energéticos ya a mediano plazo. Cuando ello ocurra, el país tampoco habrá sembrado nada que se le parezca a una matriz energética alternativa, pues los recursos disponibles, ahora están siendo malgastados y dilapidados sin consideración, sin tomar en cuenta el futuro.

También sería crucial comprender que la idea fuerza del “centro energético regional” al que apunta el Gobierno se basa básicamente en hidrocarburos, energía hidroeléctrica (El Bala!) y energía nuclear, que son justamente las fuentes energéticas que están siendo desechadas por sus inmensos impactos y daños ambientales reales y potenciales. 

A ello se agrega que ya se están ofreciendo tecnologías de acumuladores de energía solar con mucho mayor capacidad que en el pasado, como lo viene impulsando el fabricante de autos eléctricos Tesla, Elon Musk, e incluso ya se anuncia para los próximos años precios de la energía inconmensurablemente más bajos que los actuales (J Rifkin). Ello nos deja disponibles principalmente las energías limpias (energía solar, eólica y biogás) a las que se suma el litio. Las grandes soluciones tecnológicas que se están construyendo muestran que le mundo avanza a pasos agigantados en el tema de las tecnologías requeridas para generar energías limpias. 
DESERTEC- RED DE PLANTAS DE ENERGÍA RENOVABLE ENTRE EUROPA, ÁFRICA Y ORINTE MEDIO


El Proyecto Desertec ya va siendo una realidad, de la que la Mega planta de Noor en Marruecos (ver imágen) es una de sus expresiones. En América Latina estamos aún muy rezagados, presos de soluciones aisladas o de emprendimientos que ya no tienen nada que ver con la nueva realidad tecnológica que se ha ido cristalizando en los últimos años, con la caida continua de los precios de la energía, ni con soluciones conjuntas e integradas entre varios países y tipos de energía.

Es decir, requerimos virar casi completamente en el curso que seguimos: ni subvenciones universales, ni centro energético en base a energías atentatorias contra el medio ambiente y, en lugar de ello, aprovechamiento pleno de energías limpias. 
Planta solar de concentración térmica

Una sociedad informada sobre los costos y beneficios de las decisiones que toma o asume, sobre las oportunidades que gana o pierde según las decisiones tomadas, es una sociedad que generalmente optará por soluciones que sean capaces de integrar o incorporar el futuro de modo mucho más razonable y sostenible que lo que acontece al presente. El secretismo en torno a acuerdos intergubernamentales, sobre las operaciones de exploración en marcha o los proyectos de inversión no ayudan a seleccionar los mejores cursos de acción. 

Por ello es imprescindible que la sociedad se informe sobre todo ello, que sea consciente de las decisiones que se toman en su nombre y que se pronuncie vivamente sobre el curso que considera que debe seguir el país en esta materia y en todas las que definen su futuro.



NOTAS

[1] Niedriger Strompreis treibt Ökostromumlage (Bajo precio de la electricidad eleva la tasa de la electricidad ecológica) http://www.faz.net/…/niedriger-strompreis-an-der-boerse-tre… De esta referencia se han tomado los datos destacados en este artículo para el caso de Alemania.

[2] “Nos encontramos ante el final de las energías fósiles”. J Rifkin http://tecnologia.elpais.com/…/actua…/1469105247_499897.html

[3] Tesla crea batería para energía solar doméstica. Elon Musk
https://www.youtube.com/watch?v=yKORsrlN-2k